domingo, 13 de noviembre de 2011

Tenemos que diversificar el aparato productivo

Asesor del Presidente Ollanta Humala y uno de nuestros más lúcidos economistas, Félix Jimenez, Ph. D. profesor principal de la Universidad Católica, nos habla de la crisis global y su impacto en nuestra economía.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-¿En qué momento de la crisis mundial nos encontramos?
-Estamos en un momento de incertidumbre acerca del futuro del sistema Euro y, por lo tanto, de cuánto más profundo será el efecto negativo de la actual crisis financiera y de la deuda soberana europea en los niveles de producción y empleo de las economías europeas y de Estados Unidos. La magnitud de este último está atado a la suerte del sistema Euro, la misma que según varios analistas será el desenlace final si los líderes de la Eurozona insisten en su sesgo hacia el ajuste deflacionario. 
Lo que sí está claro es que la recuperación de estas economías será lenta por un largo período. Nadie puede asegurar que se volverán a registrar en uno o dos años tasas de crecimiento sostenidas de 4 por ciento o más. De la enorme crisis financiera de 2008 que se inició en Estados Unidos seguimos con otra ahora en Europa. La historia económica enseña que recuperarnos de crisis financieras de magnitudes como las que estamos observando, toma tiempo. No es solo una simple crisis recesiva. 

-¿Qué cambios traerá todo esto a la economía mundial? ¿Y qué le espera a la nuestra?
-No tengo duda que luego de esta crisis, las economías no mantendrán intactas sus estructuras productivas e institucionales. Habrá cambios incluso en la estructura del poder económico mundial. La tasa de crecimiento de las economías desarrolladas se encuentra por debajo de 2 por ciento, Japón está en recesión y China está adoptando políticas para morigerar su crecimiento y reducir así las presiones inflacionarias. En consecuencia, el contexto mundial para países como el nuestro es y será de un largo estancamiento económico. Esto no es ni será bueno para nuestras exportaciones no tradicionales. Lo que ocurra con China tiene importancia por los precios de las materias primas que le exportamos. Si la profundización de la crisis desacelera notablemente el crecimiento chino, tendremos un impacto recesivo mayor, menores ingresos tributarios y menores empleos. 

-¿Siendo que esta crisis ya viene durando varios años, tiene Ud. alguna precisión adicional sobre la causa de la crisis mundial?
-La causa de esta crisis internacional está asociada a los efectos financieros y reales de las políticas neoliberales. Su aplicación a escala planetaria se inició con la elección de Margaret Thatcher en 1979 y de Ronald Reagan en 1980. En 30 años de neoliberalismo las tasas de crecimiento económico y de la productividad fueron menores que las registradas en el período del Golden Age (1945-1980).
Estas políticas desregularon los mercados financieros y empeoraron notablemente la desigualdad en la distribución de los ingresos. Krugman en su artículo “The path not taken”, donde critica el reciente acuerdo de Bruselas para salir de la crisis, dice «vale la pena dar un paso atrás para ver el fracaso absoluto de una doctrina económica que ha causado un daño enorme tanto en Europa como en Estados Unidos. Para esta doctrina, los bancos deben ser rescatados, pero el público en general debe pagar el precio. Así la crisis provocada por la desregulación se convierte en una razón para avanzar aún más a la derecha; la era actual de desempleo masivo, en lugar de estimular los esfuerzos públicos para crear puestos de trabajo, se convierte en una era de austeridad, de recortes del gasto público y de los programas sociales».
Por eso afirmo que hoy estamos también frente al ocaso del neoliberalismo. Pero volvamos a la causa de la crisis. El aumento de la desigualdad y la creciente desconexión entre la tasa de crecimiento de los salarios reales y la tasa de crecimiento de la productividad, tanto en Estados Unidos como en Europa, impactó negativamente en la demanda de consumo. Ahora tienen menores ingresos y capacidad de compra los que tienen una mayor propensión a consumir. Cuando la demanda de productos se reduce, cae el empleo, generándose así un círculo vicioso de insuficiencia de demanda y de mayor desigualdad. Los ingresos de aproximadamente el 80 por ciento del total de la mano de obra empleada de los Estados Unidos, crecieron a una tasa de 2.25 por ciento promedio anual entre 1947 y 1973, pero decrecieron a una tasa de 0.12 promedio anual entre 1973 y 1999. 

-¿Cómo se llega entonces a las crisis de 2008 y a la actual de la Eurozona? 
-Podemos decir que, en general, el impacto negativo en la demanda agregada en Estados Unidos y los países de Europa se neutralizó inyectando demanda con déficit fiscales recurrentes y/o con la disminución del ahorro privado personal. Pero en la última década se generaliza el recurso al endeudamiento privado y público. Las innovaciones financieras, sin regulación, alentaron este incremento. Es lo que se ha denominado la «financiarización» resultante de la desregulación del mercado. Aumentó el ratio de deuda respecto a los ingresos de las familias y de los gobiernos, hasta hacerse insostenible. El financiamiento del crecimiento económico mediante la «financiarización» no podía sostenerse en el tiempo.

-¿El factor que hace estallar la crisis financiera de la Eurozona es el mismo que desató la crisis financiera de los Estados Unidos?
-No. En Estados Unidos se configura una burbuja financiera –sobre todo en el mercado hipotecario- en el período de bajas tasas de interés. La burbuja fue pinchada cuando la FED decide subir su tasa hasta 5.25 por ciento en el 2007, ante la creciente presión inflacionaria. Lo que la crisis estadounidense revela es la insostenibilidad del endeudamiento privado o de las familias.
En la zona del Euro lo que crece es la deuda soberana hasta hacer crisis. Pero se trata de una crisis de deuda especial, porque ocurre en países que tienen sus propios presupuestos y políticas fiscales, que tienen desiguales estructuras económicas y dispares niveles de modernización y productividad, pero todos tienen el Euro como moneda común. Estos países se incorporaron a la Unión Europea renunciando a su soberanía monetaria y, por lo tanto, a utilizar el tipo de cambio para enfrentar sus desequilibrios externos.
Los países con déficit externo y creciente deuda pública perdieron competitividad cuando se incorporaron a la zona del Euro, pues ésta se apreció notablemente en casi todo el período desde su creación. Al carecer de su propia moneda, estos países recurrieron al endeudamiento «externo» (a bajas tasas de interés) para financiar sus crecientes déficit externo y fiscal. Las políticas fiscales expansivas les permitieron mantener su nivel de actividad a costa de un creciente endeudamiento. El deterioro de sus cuentas fiscales es la consecuencia. Por lo tanto, el recurrente déficit fiscal no es causa de la crisis, sino el resultado del mantenimiento del nivel de actividad hasta que la deuda soberana se hizo insostenible. La crisis explota cuando el resto del mundo decide no financiar más a los países deficitarios que ya tienen abultados déficits fiscales y externos. 

-¿Cuáles son las lecciones que Ud. sacaría de este desplome económico?
-La lección general tiene que ver con la impertinencia de la desregulación financiera. Roubini dice «sigue habiendo grandes bancos, sus departamentos de inversiones siguen especulando como antes. En este campo es necesario hacer reformas urgentes, como la separación de la banca de inversiones y la banca comercial, por ejemplo». Nos está diciendo que se requiere una norma como la Ley Glass-Steagall del año 1933. 
Específicamente, sobre las lecciones de la crisis del Euro mencionaría, en primer lugar, que el no disponer de una política monetaria propia limita las posibilidades de enfrentar una crisis externa. Mientras Estados Unidos se endeuda en su propia moneda, los países como Grecia, Italia, España y Portugal se endeudan para financiar sus déficits en una moneda que ellos no emiten individualmente. Estos países no tienen bancos centrales que actúen como prestamistas de última instancia. Tener autonomía en el manejo cambiario y monetario es fundamental. La segunda lección es que la solución a este tipo de crisis no está por el lado del ajuste fiscal. El ajuste no resuelve el problema de la competitividad, como si hubiera ayudado en su momento la depreciación monetaria. La otra lección es que no puede haber unión monetaria con países que mantienen sus propias políticas fiscales y de presupuesto. Cuando se creó el Banco Central Europeo como autoridad monetaria, se debió haber pensado también en crear una autoridad de financiamiento público como sugieren algunos economistas.

-¿América Latina se encuentra preparada para este nuevo temporal? ¿El Perú?
-Creo que la gran mayoría de nuestros países han avanzado en la institucionalización de esquemas modernos de política monetaria con base a metas de inflación y de política fiscal contracíclica. También nuestros países han adoptado una política explícita de acumulación de reservas. En nuestro país, estas reformas se hicieron durante el gobierno del presidente Toledo, pero fuimos más allá: para redimirnos del pecado original de seguir emitiendo deuda pública en moneda extranjera en los mercados externos, se creó el programa de market makers de deuda soberana, interna y en moneda nacional.
Todos estamos más o menos preparados para enfrentar los efectos recesivos de una caída de precios de nuestras materias primas que exportamos y de una pérdida de dinamismo de la demanda mundial. Y todos los que acumulamos reservas estamos preparados para enfrentar los efectos en el precio del dólar de las fugas de capitales que ocurren con una crisis externa; esto es fundamental en países como el nuestro donde el portafolio de nuestras instituciones financieras sigue todavía semidolarizado. Una alza excesiva del dólar puede ser impedida por el Banco Central vendiendo dólares para compensar la disminución de su oferta en los mercados cambiarios locales causada por la fuga de capitales. 

-Para nuestro país ¿son suficientes estas políticas de corto plazo?
-En materia de las políticas macroeconómicas, no se está cometiendo los gruesos errores del pasado. Pero, como nos espera un largo estancamiento de la economía mundial y hay el compromiso de crecer con inclusión, el gobierno tendría que hacerlo integrando al país mediante el desarrollo de mercados internos, es decir, construyendo una auténtica economía nacional de mercado. Se debe generar condiciones para la eclosión de la capacidad empresarial privada nacional mediante inversiones en infraestructura, desarrollo del mercado de capitales en soles (en el que participen pequeñas y medianas empresas) e inversiones en eduación, ciencia y tecnología. Se tiene que empezar así a diversificar el aparato productivo del país partiendo del desarrollo de la agricultura; con un tipo de cambio estable y competitivo para apoyar nuestras exportaciones; y, mediante acuerdos financieros y comerciales con los países de nuestra región para multiplicar las reservas internacionales y compensar la caída de la demanda externa.

domingo, 6 de noviembre de 2011

La derecha quiere copar el gobierno

Para Tapia, la derecha busca disminuir la gran transformación. 
Quien fuera uno de los asesores más cercanos del presidente Humala, además de político experimentado, exdiputado de Izquierda Unida, analista desenfadado, exmiembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, y representante del colectivo de intelectuales Ciudadanos por el Cambio que integró Gana Perú, Carlos Tapia García, nos cuenta su visión sobre el Ejecutivo, la derecha y los medios de comunicación a propósito de los primeros cien días de gobierno nacionalista.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-En términos de luces y sombras, ¿cuál es su balance de estos tres primeros meses del gobierno de Ollanta Humala?
-Comenzaré por las luces. Un último rayo de luz resplandeciente ha sido el discurso de Ollanta en Paraguay. Me ha reconfortado y alentado que el propio presidente señale con absoluta claridad que el Estado peruano se debe reformular, se desprivatice y sirva como un instrumento clave para empujar los cambios que el Perú requiere. Ese tipo de declaraciones no se escuchaban desde que el presidente asumió el cargo. Es algo muy significativo e importante.

-Pero también en la reciente celebración del último aniversario de la Gesta de Locumba, el presidente revivió al Ollanta radical…
-Claro, y radical en el verdadero sentido, en el de buscar abordar los problemas en profundidad, es decir diseñar una estrategia que vaya a la raíz. No extremista, porque extremista es el que busca métodos violentos de resolución de conflictos. Y Ollanta es radical, porque busca confrontar los problemas que no han sido resueltos en el Perú desde muchos años atrás.
Pero, siguiendo con las luces, debo mencionar la rapidez con la que fue aprobada la Ley de Consulta Previa. Yo creo que fue un paso muy importante. También el aumento de la remuneración mínima vital en un primer tramo en 75 soles. Los que se oponían a este aumento decían que iba a perjudicar a las micro y pequeñas empresas, cosa que ha quedado demostrada que no es así. Entonces dentro de esta propuesta gradual pero persistente, un aumento se dio ahora y otro se dará a inicios del próximo año.

-Yo no tengo memoria de que en los últimos 20 años se halla producido un aumento de la remuneración mínima vital tan grande…
-El mayor aumento durante los últimos 20 años ha sido de 50 soles, pero ahora se ha aumentado 75 como un primer paso. Eso es importante.
Otra luz es los 3 mil millones de soles adicionales que pagará la gran minería. Aunque hay una discusión de cuanto es exactamente el aporte, lo cierto es que se ha conseguido una mayor recaudación de este sector y no como óbolo, sino como una decisión que proviene de una negociación avalada por la legitimidad de la institución estatal del Perú, y que equivale a unas tres, cuatro o cinco veces más de lo que obtuvo Alan García. 
Otro aspecto que ha pasado poco advertido son las reuniones que está teniendo el presidente con los gobiernos regionales y los alcaldes. Eso muestra que el primer dignatario de la nación está interesado en impedir un aislamiento del Ejecutivo, de los gobiernos regionales y los gobiernos locales. Creo que eso es también una cosa positiva.

-Y por el lado de las sombras…
Las sombras tienen que ver con errores que se han cometido y que hay que reconocerlos. En el caso de Ricardo Soberón por ejemplo, tuvo unos correos que no eran los más adecuados, comunicándole a los dirigentes cocaleros que él no podía hacer las que ellos le exigían, pero esa imprudencia fue inmediatamente corregida. Y hay que reconocer que la propuesta de lucha contra el narcotráfico por la actual conducción de DEVIDA, además de haber conseguido el apoyo de la administración norteamericana, pone por primera vez un énfasis en la necesidad de conseguir el desarrollo humano de las zonas cocaleras.
De manera inteligente y sin únicamente centrarse en la erradicación de los cultivos de Coca -que pareciera que era lo único que importaba- se va haciendo una estrategia antidroga consistente y más moderna. Conseguir que haya servicios sociales, que el Estado tenga presencia, no solamente en el tema punitivo de la erradicación o de meter presos a los dirigentes cocaleros.
Un segundo error lo cometió la propia Ministra de la Mujer, por el hecho de que no acudió inmediatamente al lugar de los hechos donde murieron los tres niños intoxicados.

-Algunos dicen que su único error fue bailar con el Puma Carranza y a partir de ello, los medios de derecha construyeron toda una historia en la cual una mujer que ha luchado por causas sociales más de 40 años, era presentada como insensible…
-Claro, los dos casos que estoy nombrando fueron aprovechados por los medios con todo para bajar la imagen del gobierno utilizando pequeños errores.

-Precisamente, ¿cómo evalúa el comportamiento de los medios de comunicación en estos 100 días?
-Los medios están cumpliendo el rol que han tenido desde antes de las elecciones. Lógicamente una vez que Ollanta ganó la presidencia ya no pueden calumniarlo como lo hicieron durante la campaña electoral. Pero la estrategia sigue siendo la misma: buscan focalizar ataques despiadados hacia miembros del ejecutivo que tiene una adhesión más clara respecto a la necesidad de un cambio profundo de la situación en el Perú. Me refiero a los sectores izquierdistas.

-Se prenden de uno y luego le hacen cargamontón...
-Sí. Vienen haciendo eso. Mira lo que ha sucedido con Rafael Roncagliolo o con Marisol Espinoza. Por eso digo que la prensa sigue con la misma estrategia general.

-¿Y en el caso Chehade piensa lo mismo? ¿Esto también fue un error o más bien se trata de un horror? ¿Qué opina?
-Yo creo que es un error porque nadie en su sano juicio puede llamar a una reunión en las Brujas de Cachiche para discutir temas del calibre de los que empiezan a aparecer de las declaraciones de los propios jefes policiales. Yo creo que si hubiera sido una operación encubierta para conseguir un beneficio a favor de tal o cual empresa que está en disputa sobre el caso Andahuasi, no se hubiera hecho una reunión en un restaurante tan conocido.
Por eso es que creo que se trata de un error, pero los errores de este tipo se pagan en la misma medida en que la autoridad tenga un mayor estatus en la jerarquía política del país y aquí estamos hablando del segundo vicepresidente.

-Entonces, a su juicio, ¿qué debería hacer Chehade?
-Creo que él debe renunciar a la segunda vicepresidencia. Está bien además que haya renunciado a la mega comisión que va investigar los casos de corrupción del gobierno de Alan García y que todos aprendamos la lección, porque por más que se demuestre de que Chehade no ha cometido ningún acto delictivo, la política no solamente se sujeta a la administración de justicia, sino tiene que ver con imágenes, con símbolos y con gestos. Y este error ha sido lo más resaltante en esta etapa, tanto así que la prensa y las primeras planas han girado en torno a las Brujas de Cachiche intermitentemente durante varias semanas.

-Pasando a la derecha peruana, ¿cómo ve la performance de los sectores que fueron derrotados el 5 de junio?
-Las fuerzas políticas de la derecha hasta hace apenas unos 15 días atrás no se encontraban unidas en una táctica común, pero creo que a partir de lo de Chehade empiezan a elaborar una misma táctica. Pero los ataques que ha tenido el gobierno de Ollanta vienen más de la derecha fáctica o sea, el gran capital, los sectores mas reaccionarios de la iglesia y algunos periodistas, porque como partidos políticos, basta mirar el congreso y las posiciones del fujimorismo y del PPC, para darse cuenta que no tienen la suficiente calificación para entrar en una ofensiva global contra el gobierno.

-El PPC no acompaña en todo al fujimorismo. Como que no quieren seguir a la barra brava de la derecha.
-Claro, no la quiere acompañar y eso favorece a que en el congreso no se haya producido impedimentos importantes para las propuestas que ha tenido el gobierno.

-¿Y en el caso de la derecha económica?
-Para la derecha económica, el gobierno en estos primeros diez días es bastante aceptable porque ellos estaban esperando que vinieran de verdad cambios bruscos como una reforma tributaria, etc. No ha sucedido lo que ellos temían. Pero eso no quiere decir que no tengan en perspectiva hacer retroceder permanentemente al gobierno. La derecha está actuando para hacer que el gobierno se aísle de los sectores progresistas, para que ella sea la que domine la escena pública del ejecutivo.

-Pero no tienen una figura política que puedan oponer a Ollanta Humala.
-No la tienen, pero creo que una de sus tácticas es ir copando y disminuyendo los aspectos más de búsqueda de transformación del país en la propuesta del actual gobierno e incorporarlo a una dinámica de más de lo mismo. Y esa dinámica va a hacer que la gente de abajo se muestre con cierto escepticismo, cierta falta de ánimo y de entusiasmo. Creo que en los sectores de arriba hay más tranquilidad, y más entusiasmo ahora que en los sectores de abajo.

-Es que para garantizar que Ollanta no se salga del libreto neoliberal han puesto a Castilla y a Velarde.
-Es verdad. La negociación que se hizo con la derecha empresarial, que controla el poder del capital en el Perú dio a Castilla en el MEF y a Velarde en el BCR. Pero creo que eso es parte de la correlación de fuerzas que se generó en el país con el triunfo de Ollanta y si él no llegaba a acuerdos de este tipo, era difícil que ganara las elecciones.
Ahora, esto no quiere decir que la derecha pueda hacer lo que quiera con el gobierno de Ollanta Humala. La derecha tiene limitaciones y es tarea de nosotros, de las fuerzas progresistas, el de que en esta disputa al interior del gobierno de Ollanta mantengamos en lo más alto posible, la tarea por el cambio, porque no estamos de acuerdo de que éste sea un gobierno continuista más.
Cuando tú conversas con alguien que ha votado por Fujimori o por PPK y le preguntas ¿Cómo están las cosas?, te dicen que están bien porque las cosas no están cambiando, y yo creo que el mensaje de Ollanta tuvo como imagen principal: vamos a transformar este país. Entonces, si las cosas continúan como están para la gente de abajo… No te olvides que Ollanta ha perdido 15 puntos en los sectores “d” y “e” del sur del Perú y eso tiene que ser seguramente entendido por el gobierno para buscar acercar el mensaje político del gran cambio a la realidad de estos sectores. Ese es el gran reto que tenemos.

-Y viendo como se están acomodando las fuerzas en este periodo inicial, cuál cree que va a ser el desenlace político, ¿vamos a ver a un Ollanta impulsando cambios en el corto plazo?
La estrategia de Ollanta de conducir los cambios con una estrategia gradualista pero persistente es buena, y corresponde a la correlación de fuerzas, pero eso no implica que no hayan los gestos necesarios para que las grandes mayorías entiendan que estamos en un gobierno decidido a iniciar transformaciones, porque si no se consigue la adhesión de la mayoría, va a ser mas difícil que Ollanta pueda conducir los verdaderos cambios que requiere el Perú.

-Pero eso también es responsabilidad de la gente, ¿no cree que deben salir a las calles a apoyar los cambios?
-Una de las maneras en como se puede apoyar la conducción de los cambios es con gente movilizada en la calle. No por hacer alboroto sino como expresión de una voluntad colectiva a favor del cambio. Al final de cuentas, el cambio en política es hecho por hombres y mujeres, por subjetividades que se organizan para producir esos cambios, contra otras voluntades que no los quieren. Entonces, esas voluntades dispuestas a organizarse para llevar adelante los cambios tienen que estar dispuestas a salir a las calles a producir apoyo a las reformas. 

-¿Y del lado del debate político?
Una de las cosas que nunca me hubiera imaginado es que el inicio de este gobierno esté tan alejado de la política seria, me refiero a la discusión política sobre el carácter de los cambios: ¿hacia dónde vamos a ir?, ¿cuál es el norte final del periodo político?, etc. En cambio se ven cosas muy coyunturales y de otro lado una política magra de crítica a tal o cual congresista, pero no hay una discusión política de fondo, de que si vamos a llegar al 2016 con un país en proceso de cambios.

-¿Y quién debe promover ese debate?
-Los partidos políticos y sucede que, lamentablemente, el partido de gobierno, que era Gana Perú se desmembró, quedando el Partido Nacionalista que si bien es cierto es la fuerza principal, era solo uno de los componentes de Gana Perú.
Ciudadanos por el Cambio, que es un colectivo político del cual soy miembro, va a hacer una evaluación de los 100 días del gobierno dentro de poco, pero debería hacerse una discusión también con los sectores de la izquierda, para ordenar las filas de todos los que estamos detrás del gobierno de Ollanta, porque queremos transformar este país a favor de los intereses de las grandes mayorías.
Tiene que haber una discusión política que no hay y esa es una de las deficiencias no solamente en el Ejecutivo, sino en las fuerzas políticas que apoyamos al gobierno.

domingo, 30 de octubre de 2011

Para salir de la crisis hay que trabajar menos


Carlos Tovar, el genial “Carlín”, marxista confeso apenas camuflado como brillante caricaturista, quien nos deleita diariamente con su fino humor político, es el impulsor en el Perú de la jornada laboral de las 4 horas, polémica propuesta que encierra toda una concepción de La Libertad del ser humano y su relación con la producción, el capital y la tecnología en tiempos de crisis global. 

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-¿Cuál es el principal problema que a su modo de ver nos ha traído la crisis global?
-Los problemas visibles son muchos: crisis financiera, desempleo, entre otros y los problemas que a su vez éstos acarrean: pobreza, violencia, protesta social, etc. Pero detrás de todo este desastre mundial hay una buena noticia: existe una sola causa de estos problemas y podemos empezar a explicarla partiendo de la disparidad que se produce entre la productividad y el tiempo de trabajo, que es la gran paradoja que vivimos en la actualidad.
Y que curiosamente tiende a pasar desapercibida por toda la gente, porque la productividad es algo que no estamos acostumbrados a medir. No medimos siquiera nuestra propia productividad.
Si lo hiciéramos notaríamos que en los últimos treinta años nuestra productividad por lo menos se ha duplicado como resultado de la revolución de la técnica y la informática.
Y si miramos los últimos cien años, veremos que nuestra productividad se ha multiplicado por cinco o por seis.
Siendo que hace más de noventa años que se establecieron las ocho horas de trabajo, existe hoy una gran brecha que se ha generando y va creciendo porque ahora en lugar de reducir el tiempo de trabajo, estamos trabajando más horas.

-¿Esta brecha es la que genera o promueve el desempleo?
-Lo único que sensatamente podríamos esperar de una revolución tecnológica es trabajar menos. Como dice Galeano: “para que sirven las máquinas si no es para trabajar menos”. Sin embargo, el capitalismo está haciendo lo contrario a lo que debería hacerse, está en una espiral suicida aumentando el trabajo de la gente y ello ocasiona una serie de problemas en cadena. El más inmediato es el mantenimiento del desempleo, porque al trabajar en exceso, se desplaza a otros trabajadores dejándolos fuera del mercado de trabajo.

-¿Nos está diciendo que la salida a la crisis del empleo y la pobreza que eso genera en el mundo, es trabajar menos?
-Claro, porque el pleno empleo significa la desaparición de la pobreza. Y reducir la jornada de trabajo haría que de manera inmediata se multipliquen los puestos de trabajo y sin los costos y complicaciones que traen los programas sociales que se aplican en todo el mundo para ayudar a la gente que es pobre porque no tiene un puesto de trabajo.

-Pero eso no es inmediato, ¿acaso no requiere masificar la calificación y tecnología en todo el mundo para generar trabajadores más productivos?
-No. En realidad es la jornada de trabajo la que se tiene que establecer a nivel mundial. Yo no se porque estamos discutiendo ahora cosas que en 1919 eran perfectamente claras para la gente. Hemos retrocedido en términos de conocimiento. ¿Por qué pensamos que la jornada de trabajo tiene que ser diferente según la productividad de las personas?
La jornada de trabajo que debe ser mundial, se establece sobre el estándar de un promedio mundial de productividad. Así fue como se establecieron las ocho horas de trabajo. Y si fuera de acuerdo a tu pregunta no hubiera habido jamás las ocho horas.

-¿Me sigo preguntando por qué se debe establecer una jornada universal de trabajo?
-Porque esa es la base para que hay competencia leal. Si en un lugar se ponen a trabajar ocho horas y en otro doce, se estimula una carrera hacia el fondo, como se dice en inglés “race to the botton”, siguiendo la lógica de que como tú eres más productivo que yo, entonces yo tengo que trabajar más. Y así se busca capitalizar el mercado mundial. No sobre la base de un esfuerzo de progreso tecnológico, sino sobre la base de lo que acá llamamos el “cholo barato”. Eso se aplica en todo el mundo. Entonces, ese criterio de que cada uno debe trabajar de acuerdo a su productividad echa por tierra todos los principios de la competencia y crea el desorden que vivimos hoy. Estamos yendo a jornadas más largas, se está instalando en el mundo las jornadas de doce horas.
Los Tigres del Asia que comenzaron a trabajar más de diez horas, y debido a ello los trabajadores europeos se vieron afectados, porque empezaron a ser presionados por sus empresas, las mismas que se deslocalizaron y se mudaron al Asia. Fueron presionados a trabajar más horas y eso también se produjo en América Latina cuando vinieron con la cantaleta de que hay que flexibilizar el mercado de trabajo.

-Entonces es mentira eso de que los países que trabajan más, lo hacen porque su cultura de trabajo lo determina…
-La cultura de trabajo es capitalista, porque en el Medioevo se trabajaba mucho menos que ahora en el capitalismo. El capitalismo, que tiene otras virtudes como el desarrollo las fuerzas productivas por ejemplo, es incapaz de reducir el tiempo de trabajo de los seres humanos, tiende a hacer lo contrario, tiende a prolongarlo. Entonces, tenemos que reducir la jornada los ciudadanos con un movimiento. De la misma forma como se llegó a las ocho horas, con una cadena de luchas sindicales que se extendió rápidamente por todo el mundo.

-El movimiento de los indignados debería incorporar como bandera de lucha…
-Sí, y ojalá lo hiciera. Yo mando correos a donde puedo y trato de colocar esto en votaciones en la red, pero no se ve todavía, porque esto tendría que surgir del movimiento sindical que está más en el entendimiento del trabajo, y no del sector de los desempleados que están un poco en el aire.

-Para centrarnos más en su propuesta de reducir la jornada de trabajo a 4 horas: además del pleno empleo y con ello la reducción de la pobreza, ¿qué otras ventajas ha estimado?
-Otros de los efectos positivos se centra en la estabilización de la economía, porque los grandes economistas como Nadal, Stiglitz y otros, han determinado que el centro de la crisis global es una baja de la demanda agregada, lo que trae serios problemas de consumo.

-¿Se refiere a los bajos ingresos de los trabajadores?
-Lo que trataron de hacer en Estados Unidos fue incentivar el consumo mediante las tarjetas de crédito, luego con las hipotecas y ello nos llevó a la espiral de burbujas que vienen reventando. Reduciendo la jornada de trabajo, se incorporan más trabajadores y eso incentiva el crecimiento de la demanda agregada. La propuesta de la jornada de 4 horas da en el corazón del diagnóstico de la crisis financiera.
Pero hay otra razón más de fondo por la cual, reducir la jornada de trabajo estabiliza la economía. Pero es más difícil de percibir. Me refiero a la caída de la tasa de ganancia.

-¿Puede detallar la relación entre la caída de la tasa de ganancia y el trabajo humano?
-Marx diagnosticó en su obra “El Capital”, que cuando el capital incorpora más tecnología y menos trabajo humano en la producción, provoca la caída de la tasa de ganancia. Lo cual es un problema de valor, porque cuando hay menos participación de trabajo humano, el capital produce menor valor, ya que el valor nuevo siempre proviene del factor trabajo. Si incorporamos menos trabajo humano, incorporamos menos valor y por tanto se produce menos ganancia. Esta caída es la que empuja al capitalismo a hacer todo lo que está haciendo ahora, a buscar ganancia en la especulación financiera.

-Entonces, disminuyendo la jornada de trabajo, se contratan más trabajadores y ello aumenta la tasa de ganancia… ¿Eso lo dijo Marx?
-Ese es mi aporte, porque Marx enunció perfectamente las causas de la caída de la tasa de ganancia, pero yo voy un paso adelante y señalo que esto se puede revertir con la reducción de jornada de trabajo, simplemente manteniendo la misma proporción entre el trabajo humano y la parte material de la producción. Reducimos el tiempo de trabajo y no despedimos gente, sino hacemos que la gente trabaje menos horas pero todos seguimos trabajando. Entraríamos a un estado de estabilidad económica.
La caída de la tasa de ganancia hace que el capital busque desesperadamente sectores donde obtenerla más fácilmente y uno de ellos es la minería. Hay un crecimiento del mercado de los metales, cuyos precios se fijan por la especulación. Pero al reducir la jornada de trabajo reducimos la causa que empuja al capital a buscar desesperadamente ganancias en la especulación financiera.

-Hemos hablado de pleno empleo, eliminación de la pobreza y estabilización económica, ¿hay algún otro efecto de reducir la jornada de trabajo?
-La ventaja mas importante es la obtención del tiempo libre para los seres humanos porque significaría un cambio en la filosofía de vida, una nueva calidad de vida. Que vivamos yo no para trabajar, sino que vivamos para ser seres humanos libres. Que destinemos al trabajo una parte cada vez menor de nuestra jornada, a lo cual tenemos perfecto derecho porque justamente esta maravillosa revolución de la tecnología que es producto del esfuerzo de los seres humanos durante siglos, nos permite hacer eso.
Significaría un cambio en la historia de la humanidad. Entraríamos a una nueva era y recién tendríamos que empezar a imaginarnos como podría ser nuestra vida dejando de ser esclavos, a lo cual mucha gente se resiste porque hemos sido educados en la cultura de que trabajar es la forma de realizarnos, y la gente, cuando le dicen que ya no va a trabajar tanto se siente perdida. Es lo mismo que pensaba el esclavo de las plantaciones de algodón en Estados Unidos, cuando luego de la guerra civil vinieron los del norte y les dijeron: “eres libre”. Ellos reaccionaron diciendo: “no quiero ser libre, cómo yo voy a ser libre”; mas aún los esclavos que trabajaban en el servicio doméstico y estaban perfectamente identificados con los amos.

-El modelo de ahora es ser esclavos con tarjeta de oro…
- Sí. El tener tiempo libre no significa que estemos perdidos, sino que en ese tiempo podemos hacer lo que nos de la gana: escribir, pintar, hacer música, hacer deporte, estar con la familia y los amigos que cada vez lo hacemos menos, porque consideramos que una maravillosa virtud en esta locura en la que hemos caído y que se propaga como una virtud y como modelo en la televisión, es gente que trabaja 16 horas. Eso se ve como un éxito. Pero yo creo que eso es un fracaso en el desarrollo del ser humano.
Tenemos que imaginar un mundo en el que empezamos a trabajar 4 horas, luego 3 horas y luego 2 horas.

-¿Y el ingreso para el trabajador?
-Se trata de reducir la jornada ganando lo mismo si no, no tendría ningún sentido.

-¿Pero como una empresa puede tener la capacidad de contratar dos trabajadores de 4 horas pagando a cada uno lo que ahora paga por tiempo completo?
-Muy sencillo, los nuevos salarios son más plata que entra en el mercado para comprar más productos de esa empresa; como de todas las empresas. Esa es la preocupación de todos los que me preguntan por la propuesta. Y lo que yo digo es que la jornada ya se redujo en el siglo XIX desde 16 horas; primero a 12, luego a 10 y en 1919 se llegó a trabajar ocho horas, y en ninguno de esos casos se produjo crisis en las empresas, al contrario se produjo prosperidad y eso está documentado. Está demostrado por la evidencia histórica y empírica que reducir la jornada no provoca crisis. Que las empresas contraten mas gente no es perjudicial, es beneficioso.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El enemigo es la desigualdad

Directa, incansable y luchadora de larga data, la Ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Aida García Naranjo o simplemente “Mocha”, como la llaman sus compañeros y amigos, habla claro sobre la situación de la mujer peruana y las brechas de género que urge cerrar. 

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Con la inminente creación del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), ¿cómo va a quedar el actual el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes)?
-En términos legales, luego de la aprobación formal del Midis en el Congreso de la República, el Mimdes tiene un plazo para su reingeniería. Pero quizá la pregunta debería ser si tiene sentido el Mimdes.
En términos de política pública, la inclusión requiere la equidad de género. Se puede tener menos pobres pero seguir teniendo brechas de inequidad, porque solo la lucha contra la pobreza no necesariamente resuelve la lucha por la equidad de género.

-Entonces, ¿qué se requiere para una inclusión integral?
-Además de incluir a las mayorías en los beneficios del desarrollo, vamos a cerrar las brechas de inequidad de género. Una política pública de equidad de género contribuirá a reducir la desigualdad en todas sus dimensiones.

-¿Qué cuestiones evidencian esa brecha de inequidad de género?
-Son muchas. Por ejemplo, la inequidad en el acceso al poder político. A pesar de que tenemos una cuota de género, ninguno de los 25 gobiernos regionales es gobernado por una mujer. En los gobiernos de las 195 provincias, solo un 2 por ciento son alcaldesas. Y a nivel distrital, igual. De los 1,836 municipios distritales, solo un 2 por ciento son gobernados por mujeres.
Es decir, el poder político sigue siendo masculino, lo que implica medidas afirmativas para modificar esta situación. Y éstas solo se pueden dar desde un ministerio que ponga en el centro el enfoque por la equidad de género y el cierre de esa brecha.

-¿Qué se requería concretamente?
-La actual Ley de Cuotas, que es del 30 por ciento y que busca revertir la brecha de inequidad política, no está dando los resultados suficientes; porque ese 30 por ciento se coloca en la cola, en el tercio inferior de las listas. Ello requiere un cambio impulsado desde el rol rector del Mimdes.
En primer lugar, la alternancia en las listas de postulación: hombre–mujer–hombre–mujer. Y en segundo lugar, una cuota paritaria 50–50, como está compuesta la población. Ello implicará que, en esas listas cerradas y bloqueadas, los que ingresen al gobierno, sean mitad varones y mitad mujeres.

-Pero la participación de la mujer en política ha crecido. Hemos tenido presidentas del Congreso, ministras de Trabajo, ministra de Economía, ministras de la Producción, etc. Muchos altos cargos han sido ocupados por mujeres en los últimos años, pero eso no ha significado por ejemplo, la mejora en las condiciones de trabajo de las mujeres en el sector agroindustrial…
-Es que no basta con ser mujer, porque ser mujer no es equivalente a tener equidad de género, ni a representar los intereses prácticos ni estratégicos de género de las mujeres. No es el mujerismo lo que buscamos resolver, ni una identidad sexual. Buscamos una representación de los intereses de género. Las menciones que haces no representaron esos intereses.
Pero eso no significa que no tengan que estar esas mujeres en los cargos públicos, porque los varones que están en ellos, igual no resuelven las inequidades de género.
La brecha de inequidad tiene que ver con que estamos en el siglo XXI y son más las analfabetas que los analfabetos. De cada cuatro analfabetos tres son mujeres. Ahí tenemos una brecha de inequidad. Si esto se lleva a la secundaria, son más los niños que salen de la secundaria que las niñas. También tenemos brechas en materia profesional. Por el mismo empleo, a las trabajadoras de agroexportación en el norte, se les paga menos que a los varones; a las campesinas, se les paga la mitad que a los campesinos, o no se les paga. A las jornaleras en Arequipa, se les paga dos tercios de lo que se le paga a un jornalero.
Tiene que haber un enfoque explícito que busque cerrar las brechas de inequidad de género. No solo hay que acabar con la pobreza, sino cambiar el sistema sexo–género, en el cual cuando un hombre y una mujer que dejaron de ser pobres, uno tiene la posición de dominante y la otra tiene la posición de subordinada.

-Entonces, está justificada la existencia de un Ministerio de la Mujer…
-Está justificada la existencia de un ministerio de la mujer y la igualdad, porque al suponer que solamente trabajamos con la mujer estamos segmentando a la población. La equidad de género es una categoría interrelacional, tiene que ver con la brecha entre hombres y mujeres. No es una categoría absoluta separada, y este enfoque es transversal a todos y cada uno de los sectores.
Ello implica consensos en cada sector. En el empleo nuevo que va a generar PerúProduce, PerúJoven y el conjunto de los cuatro programas que van a generar 500 mil puestos de trabajo, se incorpora a las mujeres porque hoy en día representamos más del 40 por ciento de la población económicamente activa.
No podemos tener un enfoque de empleo para los varones y de asistencia social para las mujeres. Si queremos retirar progresivamente a las mujeres del trabajo de alimentación popular vinculado a la subsistencia de hogares en extrema pobreza, las tenemos que incorporar al empleo, y vía éste a la demanda activa.
Ello implica discutir efectivamente una cuota de genero en función a la población económicamente activa; una cuota de género en función a la Ley de Igualdad de Oportunidades; y una cuota de género en función al 30 por ciento que hoy día tenemos como medida afirmativa en municipios, regiones y Parlamento. Los inspectores laborales deben verificar y supervisar que por el mismo empleo se pague el mismo salario a los hombres y las mujeres.

-¿Y está encontrando receptividad en el gabinete, y en este caso en el ministro de Trabajo?
-Claro que sí, yo estoy muy contenta en el gabinete porque he encontrado total receptividad. Hemos podido incorporar asuntos de género en el conjunto de las normas. En el caso del sector trabajo, todas las normas que han salido de los nuevos programas, incluyen formalmente a las mujeres y el enfoque de la equidad. No solo como lenguaje inclusivo, sino como metas de incorporación al empleo y al salario, en igualdad de oportunidades.
Esto se ha logrado con el conjunto de intervenciones de todos los sectores. En el grupo multisectorial creado de seguridad ciudadana, se ha incorporado al Mimdes, porque si bien el tema de la seguridad se ve muchas veces como un asunto masculino, el sujeto central que es mayoritariamente violentado es la mujer.
De 95 mil casos de inseguridad ciudadana, 85 mil son víctimas femeninas. Y en general, por encima del 95 por ciento, el victimario ha sido varón. Esto lleva a incorporar una dimensión de género en el trabajo de seguridad ciudadana. Y así lo ha entendido el Ministro del Interior.
En el sector Defensa, hemos respaldado a la cadete Jackeline, que dio a la luz siendo estudiante de una de las escuelas militares. Tenemos claro que un reglamento que es contario a la Constitución y que excluye a las mujeres tiene que ser modificado.
Ahora bien, el presidente Humala no quiere que el gabinete tenga exclusivamente un carácter normativo, sino que cada sector discuta el centro de su política pública y sus metas para el quinquenio. Esto dará la gran oportunidad para impulsar el rol que queremos cumplir: transversalizar la equidad de género en los 17 sectores. Y que se pueda aprobar como una política pública del Estado peruano y no una política pública que solo se aplica en el Mimdes.

-Pero, para lograr esta transversalidad, ¿se requiere un ministerio?, porque algunos dicen que con un instituto basta.
-Los países tienen diferentes formas de la arquitectura del Ejecutivo. Yo respeto la opinión de quien dice que bastaría con un instituto o con otra instancia. Pero, la realidad es que las mujeres de este país conquistaron un organismo de rango superior. Es decir, en igualdad de condiciones en su negociación en el Estado. Restarle autoridad, peso, autonomía y rectoría, sería invisibilizar un enfoque que resulta necesario para un Estado moderno y equitativo.

-Cuando entre en funcionamiento el Midis, ¿cómo va a quedar la estructura del Mimdes? ¿Van a conservar solo el viceministerio de la mujer?
-Desde nuestra lógica, incluiremos dos viceministerios, porque lo que sale del Mimdes al Midis, son dos programas productivos y el programa de transferencia monetaria Pensión 65. También salen dos órganos, el Pronaa y Foncodes. 
Creo que no podemos fundir en la denominación cerrada de solo mujer, al conjunto de la población social que atiende el Mimdes. Nosotros atendemos a niños, niñas, adolescentes, desplazados, personas con discapacidad y adultos mayores. Toda esta población con diferencias etarias, no puede ingresar en la categoría exclusivamente de mujer, porque ellos también buscan equidad de género.

-Entonces, se debería llamar el Ministerio de la equidad de género…
-Se podría llamar de muchas maneras: el ministerio de la población, o el ministerio de la mujer y la población, o el ministerio de la mujer y la igualdad, o de la mujer y la equidad. En fin, podría tener muchas denominaciones, pero creo que el centro es que entendamos el enfoque.

-Y en el tema de la intervención del Estado en materia social, ¿no cree que es mejor que Pensión 65, Samu, Cunamás, Beca 18 se ejecuten desde sus sectores respectivos, por ejemplo Pensión 65 desde la Oficina Nacional Previsional (ONP)?
-Yo considero que era necesario reordenar la autoridad social del Estado. Desde mi punto de vista la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS) no estaba cumpliendo esa función. Entonces, sí creo en una instancia de la coordinación del desarrollo social, una autoridad social que ordene la política social.

-Y en ese sentido, ¿cómo está viendo el proceso de construcción del Midis? 
-Creo que está haciendo un trabajo serio de construcción y de definición clara de la naturaleza de la inclusión. Es un proceso surgido de programas muy concretos, de propuestas muy concretas, y ha empezado su construcción a partir de lo ofrecido en el marco de la campaña.

DRAMA ESTRUCTURAL
La desgracia de Cajamarca
-Esta semana, hemos conocido la desgracia de la muerte de tres niños en un caserío en Cajamarca por intoxicación al momento de injerir alimentos contaminados con pesticida. Usted ha dado respuesta inmediata, pero al margen de ello ¿Qué sensación le queda? 
-Me queda claro que las madres no pueden ser solamente repartidoras de alimentos. Pero tiene que seguir habiendo inversión social y económica en la capacitación de las madres y organizaciones sociales en módulos educativos de manipulación de alimentos. Esta es una labor del Estado, pero los fondos han sido reducidos en los últimos años. Además, este caso pone en el centro de la noticia la pobreza extrema en la que viven muchos caseríos en donde se depende casi totalmente de alimentos donados.
Estamos ante un drama que es más estructural: carencia de agua, carencia de más postas de salud, carencia de servicios de urgencia y por ello es tan pertinente el Sistema de Atención Médica de Urgencia (Samu).
Esta situación tan dramática, y que es tan evidente en nuestro país, nos sirve de hecho emblemático, para que la política también sea entendida como un sentimiento. Tenemos que seguir teniendo una emoción social que nos lleve a resolver las condiciones de calidad de vida del último ciudadano y ciudadana peruana.
Necesitamos un Estado que crezca de pies, para que se acerque a la gente, para que camine hacia la gente. Con brazos más largos, para que llegue a todos lados, y abrace a la población y la acoja.
Felizmente, en ese camino estamos. Las medidas de estos dos meses han sido importantes. Con dificultades pero con muchos aciertos se ha ido avanzando en una serie de compromisos. Seguiremos avanzando en el inicio de este cambio. Siento que hay un embalse gigantesco, un embalse histórico, un embalse desde la colonia y desde toda la república que no es posible atender en un quinquenio. No es posible resolverlo en cinco años, pero sí es posible empezar a resolverlo. Y eso estamos haciendo.

POSICIÓN DE PRINCIPIOS
Aborto sólo por excepción
-Un sector conservador de la sociedad ha señalado que el Mimdes se ha llenado de feministas pro aborto, ¿qué les diría?
-No estamos a favor del aborto. Y esa es una posición que se ha fijado en todo momento. Estamos a favor de que se cumplan las leyes que permiten situaciones de excepción como el caso del aborto terapéutico. Según el Colegio Médico y los profesionales médicos de este país, reduciría notablemente la mortalidad materna. El Perú ocupa el cuarto lugar en mortalidad materna luego de Haití, Honduras y Bolivia. Estas cifras sociales no son concordantes con las cifras de crecimiento económico. Si nosotros pretendemos desarrollo y calidad de vida tenemos que evitar la muerte.
Igualmente, estoy a favor de un país plural y diverso. La Constitución no permite exclusiones por razones de género, de orientación sexual, de raza, de origen, de etnia, de clase social, y por lo tanto, queremos afirmar un Estado de derecho crecientemente más democrático, más incluyente y más equitativo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Llegó el cambio a la política pesquera

Burneo prioriza  la seguridad alimentaria y la pesca artesanal.
El ministro de la Producción, Kurt Burneo, denunció una serie de irregularidades en el subsector pesquería dejadas por el gobierno anterior. Destapó un panorama de multas que no son cobradas, expedientes que se pierden y funcionarios que se han hecho humo. En esta entrevista, a tiempo de anunciar una exhaustiva investigación y acciones correctivas, propone un cambio en la política pesquera.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Próximo a cumplir dos meses como Ministro de la Producción, ¿cuál es su evaluación del sector Pesquería?
-Lo que hemos hecho en estos 45 días de gestión es, en primer lugar, desarrollar los planteamientos de política para el sector Pesquería que van a ser debidamente presentados en los próximos días a la Comisión de Producción del congreso, pero que en líneas generales van a estar mucho más orientados al consumo humano directo, a diferencia de lo que ha venido sucediendo en los últimos años, en los que el énfasis ha estado en el consumo humano indirecto, esto es, la pesca para ser convertida en harina de pescado.
Otro elemento importante de la política del sector pesquero, será tener un cuidado especial del lado más débil del eslabón de la cadena productiva. Estoy hablando de los pescadores artesanales. Es fundamental mirar sus condiciones de trabajo. Son personas informales que no tienen derecho a prestaciones de salud ni mucho menos derecho a pensiones. Se necesita buscar esquemas para mejorar su trabajo.

-¿Por qué el énfasis en el consumo humano directo?
-Porque es funcional a una estrategia de seguridad alimentaria que es una condición fundamental si queremos hablar de inclusión social. El actual consumo per cápita de pescado es de 22.1 kilos por año. Obviamente, es un nivel bastante bajo en comparación con la potencialidad de oferta que tiene nuestro mar en términos de cantidad y variedad de especies.
Vamos a enfatizar el consumo humano directo no solamente ampliando la disposición de oferta de proteínas de bajo costo basado en recursos marinos, sino adicionalmente, ampliando la variedad. Por ejemplo, el Instituto Tecnológico Pesquero ha desarrollado una serie de variedades de presentación de proteínas basados en recursos marinos como los snacks que se hacen de anchoveta, conservas con distinta presentación e inclusive habría la opción de fabricar chocolates de harina de pescado, lo cual es muy novedoso.
Hace tres semanas lanzamos en una zona populosa del Rimac, la campaña Comer Pescado, que busca inducir el consumo y promover la venta a un precio competitivo, por ejemplo, del Jurel, en este caso a dos soles el kilo, frente a un precio de mercado de alrededor de 5 a 6 soles.
Pero la estrategia del sector pesquero no solamente se basa en el tema de seguridad alimentaria e inducción al consumo, también tiene que ver con mejorar los sistemas de control y vigilancia a fin de evitar la depredación del recurso.

-Y sobre ese tema, ¿cómo ha encontrado esos sistemas de control en el Ministerio?
Los sistemas actuales de vigilancia y control han sido bastante laxos. No se ha hecho control de calidad sobre ellos, y de lo que se trata es de mejorar los sistemas de control y vigilancia con mejores herramientas técnicas. Pero, adicionalmente, nada ganamos si por el lado de los funcionarios no hay probidad en su desempeño, y justamente hemos encontrado una serie de indicios que indicarían que hay situaciones reñidas con la legalidad en el control de las embarcaciones y en el cumplimiento de la normatividad.

-¿El sistema de cuotas en la pesca que creó el anterior gobierno tiene relación con estos problemas de control y supervisión?
-El sistema de cuotas ha sido una forma de ordenar la extracción del recurso a fin de evitar su depredación. El punto de por medio es que nada sacamos con tener normatividad si es que ésta no se cumple. Por ejemplo, al establecerse cuotas por embarcaciones, si se captura por encima de la cuota establecida se está infringiendo la normatividad y la embarcación debe ser multada. Pero de nada sirven las multas si no se pagan. Hemos encontrado multas pendientes de cobro por alrededor de 890 millones de soles, monto que equivale casi al 90% de todo el impuesto a la renta que han pagado las empresas pesqueras en el periodo. 

-¿Por qué no pagan? 
-Hay varios factores, uno de ellos tiene que ver con situaciones irregulares que hemos encontrado. Expedientes que se pierden o expedientes que prescriben. Un último hallazgo es el de 58 expedientes que estaban encarpetados en un cajón, guardados, escondidos a fin de que prescriban los plazos para la ejecución de las sanciones. O funcionarios que no han hecho entrega de cargos sino simplemente han huido, han desaparecido. Hemos encontrado el caso de funcionarios que estaban retirando expedientes originales completos.

-¿Se trata de corrupción menuda o de una operación de grandes grupos pesqueros que tienen operadores en el Ministerio?
-Cuando se hacen los desembarcos de la pesca, hay dos empresas que se encargan del trabajo de hacer la vigilancia, que son la SGS y CERPER, pero cuando uno mira los formatos que deben ser llenados por parte de los inspectores, se observan errores en el llenado del formato. Hay embarcaciones de pesca industrial que no pueden capturar recursos para consumo humano directo, pero si lo hicieran tiene que especificarse el tamaño y el tipo de las especies. Al no hacerse eso, el llenado es incompleto y se anula la acción posterior de sanción.
Otro problema es que las embarcaciones tienen una baliza que emite una señal capturada por el satélite. Muchas veces se emponcha esta baliza, se le pone un cobertor para impedir la emisión de la señal. Las embarcaciones en faenas de pesca están obligadas a reportar su posición cada 60 minutos, cuando se incumple esto, deben ser objeto de sanción, pero reclaman diciendo que el satélite se malogró y aquí (en el Ministerio) los antiguos funcionarios decían que efectivamente el satélite se había malogrado. Con eso se bloqueaba el proceso de sanción.
Asimismo, las empresas, para poder seguir operando, requieren renovar sus licencias o permisos de pesca, y para ello no deben tener procesos administrativos pendientes. Entonces, si tenían un proceso pendiente desistían del reclamo de la multa, aceptaban la multa, y se les renovaba el permiso de pesca. Una vez que se le daba el permiso de pesca, anulaban el desistimiento y volvía todo a fojas cero, continuaba el reclamo contra la multa, pero ya con la licencia y funcionando. 

-¿Y qué va a hacer el Ministerio ante tanta irregularidad encontrada?
-La nueva procuradora del Ministerio de la Producción, Flor Tamayo, interpondrá las denuncias penales en la Fiscalía contra los que resulten responsables de estas cosas raras que hemos encontrado. Segundo, vamos a modificar el proceso administrativo sancionador en el Ministerio y el Reglamento de Infracciones y Sanciones. En tercer lugar, vamos a proponer un proyecto de ley a fin de modificar la forma de establecer las medidas cautelares, porque lo que ha venido pasando también es que con solo la presentación de una medida cautelar se suspendía el cobro de la multa.
Es más, a través de medidas cautelares, muchos jueces han otorgado licencias y permisos de pesca.
Estamos ante un conjunto de situaciones que deben de ser debidamente investigadas. Y eso que estamos hablando solamente de la Dirección General de Seguimiento, Control y Vigilancia. La otra dirección importante es la de Extracción que otorga licencias y permisos de pesca. Y dado lo que hemos encontrado, vamos a revisar el otorgamiento de licencias y permisos de pesca en los cinco últimos años.

-Y en todo esto, ¿se han identificando grupos pesqueros beneficiados?
-Estamos mirando casos individuales. Hemos identificado a las 10 principales empresas deudoras de una obligación de 414 millones de soles por multas, de los cuales solamente se han pagado tres millones. Tres millones de 414 millones. Ahora este Ministerio sí va a cobrar las multas. Este Ministerio va a cambiar la normatividad de tal manera que existan penalidades.
Un detalle interesante es que el medio ambiente nos preocupa a todos. Sin embargo, no existe normatividad en relación a los parámetros límite o máximos de contaminación para el caso de las empresas conserveras. Lo que sí existe para las harineras y no existe para las conserveras.
Estuvimos en el Puerto de Paita y nos reunimos con pescadores artesanales de la zona. Lo que hemos visto es una criminal actitud de contaminación de la Bahía de Paita. El punto es que esa contaminación es impune. En el caso de las conserveras, si no hay parámetros máximos de los niveles de contaminación, sobre qué se va a sancionar. Nos preguntamos qué pasó en la administración pasada en estos temas que son por demás evidentes. Y cuidado que la contaminación en la zona de Paita hace que los pescadores artesanales que operan en las 5 millas náuticas, empiecen a tener problemas de captura porque cuando se contamina el agua ya no hay pesca. Por eso, exponiendo sus vidas tienen que irse mar adentro -estamos hablando de pequeñas lanchas- tratando de buscar especies que no las tienen en las cinco millas por el tema de la contaminación.

-Esta gestión es más cercana de la pesca artesanal y de la seguridad alimentaria que de la Sociedad Nacional de Pesquería y los grandes grupos pesqueros…
-Es fundamental la inversión del sector empresarial. Inversión privada sí, pero con respeto a la normatividad. Inversión privada sí, pero con respeto a la preservación de los equilibrios ecológicos. Inversión privada sí, pero sin depredación del mar. Inversión privada sí, pero sin corrupción, porque para que haya corruptos tiene que haber corruptores y este es un tema donde seguramente la Sociedad Nacional de Pesquería va a estar de acuerdo con el hecho de sancionar este tipo de ilícitos.
No puede ser posible que por un lado estemos hablando de que continúe el crecimiento económico, que es necesario dar muestra de decencia y de probidad, y hacernos de la vista gorda frente a flagrantes situaciones en las cuales 890 millones de soles en multas no se cobran. Entonces, la pregunta es cuál es el efecto disuasivo de las multas, si estas no se cobran y si hay situaciones de impunidad.
Hay un compromiso fundamental del presidente Ollanta Humala con la lucha contra la corrupción. Entonces, continuaremos con los procesos indagatorios respecto al sector pesquería y al sector MYPE industria. En breve habrá más noticias sobre lo que venimos haciendo. 

-¿Esta nueva orientación en el sector pesquería obedece a una respuesta a la crisis global?
-Por supuesto, porque lo que estamos viendo con la crisis global es una volatilidad de los mercados, y uno de los mercados más volátiles es el mercado de materias primas. La volatilidad se produce en mercados de commodities como trigo y soja, entonces lo que deberíamos de considerar como una suerte de plan de contingencia es reforzar nuestra seguridad alimentaria, y en eso el tema de una mayor ingesta de proteínas basadas en recursos hidrobiológicos es central, porque es un recurso que tenemos en abundancia.
El tema central es hacer que ese recurso llegue a un precio competitivo a las mesas de las familias peruanas. Un atractivo siempre ha sido el precio que tiene la tonelada de harina de pescado. A 1600 dólares la tonelada, la tentación es grande para utilizar pescado, que debería ser dirigido al consumo humano directo, para la quema y convertirlo en harina. El pescador artesanal se ve inducido a vender su pesca a la planta harinera, porque el precio que le pagan es superior al que podría obtener si ese pescado lo destinase para el consumo directo. El sesgo de la política hacia el consumo humano directo pasa definitivamente por mirar canales de comercialización que permitan una mayor disponibilidad del producto hidrobiológico, pero con un precio competitivo que es la manera para llegar a la mesa de los ciudadanos de a pie.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Un gobierno moderado pero firme

Pedraglio tiene una visión de optimismo moderado sobre el gobierno.
Analista ajeno a la derecha y al gobierno, Santiago Pedraglio ofrece en esta entrevista su visión del gobierno, sus fortalezas, debilidades y perspectivas, en una evaluación de las primeras semanas de la administración del presidente Ollanta Humala.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-¿Cómo caracterizaría el periodo que se abre en el Perú con el gobierno de Ollanta Humala?
-El gobierno de Humala se ha constituido moderadamente de centro izquierda, con inclusión de personas como el Ministro de Economía que todos sabemos que es un ortodoxo. Pero en general yo caracterizaría al gabinete como moderadamente de centro izquierda. Y creo que este cambio, que quizá para algunos no es importante, es muy significativo porque durante veinte años, desde el noventa hasta ahora, el Perú ha estado instalado claramente en la derecha. El espectro político ha estado instalado en la derecha. Y en el último gobierno de Alan García, incluso no en el centro derecha sino claramente en la derecha. Entonces que se mueva el eje del espectro político hacia un centro izquierda moderado me parece un avance importante. Las primeras señales que ha dado este proyecto, que todavía está por cuajar, que todavía es muy precario, que todavía no se sabe qué va a pasar de acá a un año o año y medio, pero hablando del hoy y de lo que podemos observar, es un gobierno que quiere cumplir con su compromiso de inclusión social como el aumento de salarios y el impuesto a las sobreganancias que se llama ahora gravamen. 

-A propósito del respaldo del presidente a Ricardo Soberón, ¿cuál es su percepción del nuevo gobierno en términos de firmeza?
-Transcurrido poco más de un mes es poco lo que se puede decir pensando en dos años de plazo, y la razón principal es porque no hay un partido político detrás del gobierno. Hubo un frente electoral con el que se ganó, hoy disuelto, que es Gana Perú y en el que hay diferentes tendencias porque ese frente sigue existiendo. Lo han disuelto pero ese frente es el que está gobernando. No está gobernando solo el Partido Nacionalista. Está gobernando un sector del Partido Nacionalista que está en el parlamento y en diferentes sectores del Estado; está gobernando un sector vinculado a Ciudadanos por el Cambio; está gobernando un sector de la derecha que no era Gana Perú siquiera, como el ministro de Economía. Está gobernando un sector vinculado a militares en situación de retiro muy vinculados a Humala, y gente independiente que cae, que circula y se acerca cuando se inicia un gobierno.
Ese frente es el que está gobernando con una hegemonía de Humala y del vínculo de Humala con Salomón Lerner, quien, junto a Daniel Abugattas, forman las tres cabezas, siendo la de Humala la más importante. Pero eso te indica la orientación moderada de centro izquierda que he mencionado.
A mí me parece que el presidente ha dado señales de firmeza, de persistir, de no arrugar frente a los primeros encontronazos. Desde la constitución misma del gabinete. Su concesión fue que entre el ministro de Economía y que se quede Velarde como presidente del BCR. Es verdad que el ministro de Economía no solo es el ministro de Economía, es toda la burocracia del MEF, que está bastante bien aceitada y que conoce bien todo el teje y maneje del Estado y del sistema. No me cabe ninguna duda.
Pero ha colocado algunos ministros que no son simpáticos para la derecha. Los ha colocado y están ahí. Ha colocado profesionales serios como el ministro de Energía y Minas. En sus viajes, que fueron muy plurales, no tuvo problema en ir a países de diferente color ideológico y creo que sosteniendo a Soberón está dando la señal de que no va a tomar las decisiones de acuerdo a presiones mediáticas.

-Este cambio en el espectro político con un gobierno que usted califica de centro izquierda necesita un instrumento político que lo sostenga. Desde ese punto de vista, ¿cómo ve al Partido Nacionalista y cuál es su impresión sobre la disolución de Gana Perú?
-Esa es una de las precariedades que yo veo en el gobierno, y de las incertidumbres futuras que veo, porque al no haber un partido político medianamente consolidado y al haber disuelto el frente Gana Perú, que en la práctica existe -y creo que debería seguir existiendo- a mí me parece que los problemas podrían saltar en momentos de tensión. No en tensión con los medios sino en momentos de tensión con conflictos sociales; si es que no se alcanzan algunos logros del crecimiento de la economía, si es que se impulsan proyectos extractivos y la consulta previa no funciona como está prevista.
La solidez del gobierno se va a ir dando y reflejando conforme demuestre capacidad para resolver sus crisis, eso me parece clave. Todo gobierno tiene momentos de crisis social, política y económica. Hasta ahora el presidente ha dado señales de poder hacer concesiones. Las que él considera convenientes. Y también parar la mano a los que quieren obligarlo a tomar una decisión.
La precariedad debe manejarse no solo en relación con crisis que se produzcan por fuera, sino me preocupa mucho cómo se manejen las relaciones dentro de lo que es el frente. Creo que es un grave error de Humala, un grave error del gobierno pretender romper el frente que se ha constituido a partir de la campaña electoral.

-¿Piensa que Humala quiere tener una relación directa con las masas?
-Humala requiere una base social medianamente fuerte. No puede llegar a julio del próximo año con 25 por ciento de aprobación, porque su capacidad para poder hacer algunas reformas, de las que quiere hacer, va a ser prácticamente nula. Entonces, como no tiene un partido político y requiere una base social, puede haber una inclinación a políticas clientelistas que le permitan establecer una relación directa con sectores sociales que le den esa base mínima y esos no menos de 45 puntos de aprobación que necesita para tener estabilidad y para poder instalar, promover y decidir determinadas políticas de reformas.

-Sobre la derecha política, ¿está en capacidad de organizar una oposición fuerte?
-Hoy por hoy no, pero sí lo estaría creo yo. Me parece que sería una mixtura de un grupo de medios de comunicación con algunos partidos políticos de derecha que no tiene gran iniciativa. El fujimorismo como partido político es sólido, tiene un 20% de la población que le ha sido fiel, pero hasta ahora su principal bandera ha sido la defensa de Fujimori; entonces, como fuerza política tendría que cambiar mucho para tener más iniciativa. Veo a los medios de comunicación mucho más activos y con mucha más iniciativa para poner la agenda y quizá también un sector del gran empresariado que puede verse incómodo por un gobierno como éste. 

-Precisamente sobre el poder económico, ¿cómo los ve en la defensa de sus intereses?
-Como todo grupo grande juegan a varias cartas. Ningún grupo grande juega a una sola carta. Al mismo tiempo que negocian y pactan determinados acuerdos, también presionan. A veces algunos medios de comunicación aparecen claramente más radicales que los gremios empresariales, más radicalmente opositores, más conservadores. Los gremios empresariales aparecen como más cautos. También veo cautos a los del PPC, dándole un respiro al gobierno. Esperando un espacio. Uno no puede tener una mirada monolítica, como tampoco en el gobierno hay un bloque monolítico, tampoco hay un bloque monolítico en lo que es y lo que podría ser la oposición.

-En respuesta a la ofensiva mediática, ¿cuál debería ser la política de respuesta del gobierno?
-Es clave que el gobierno mantenga el máximo nivel de libertad de expresión y de prensa. Va a depender mucho de la habilidad para las iniciativas políticas que se tomen. También de controlar bien el entorno del presidente. De evitar cosas como las que le pasaron a Toledo con su entorno familiar, de no exponerse.
Ese esquema medio a la francesa, del Premier claramente adelante y el presidente atrás, en el que el Premier tiene el juego de gobierno, y el presidente se aparece atrás creo que preserva a Humala. Lo expone menos.
Eso de que con tanta vehemencia le pedían los medios de comunicación, cuando recién había subido Humala, que declare y no declaró inmediatamente, y no lanzó el nombre de sus ministros hasta pasadas unas semanas, fue bueno porque demarcó su cancha. Es vital que no le pongan la agenda. Y eso depende de la iniciativa, depende de que el gobierno coloque la agenda y sepa colocarla. 

-Esa era un poco la estrategia de García, colocar la agenda…
-Justo pensaba en García cuando contestaba. Pero yo creo que hay formas y formas de colocar la agenda. Yo me acuerdo que García decía: “vamos a poner pena de muerte”, y nos ponía a todos a discutir la pena de muerte cuando sabía que lo de la pena de muerte no se iba a aprobar.
Hay formas marketeras o más psicosociales de poner las agendas, que son falsas agendas. Son fintas de agendas porque la agenda real está por otro lado. Te pueden hacer discutir la pena de muerte cuando esa no es la agenda real sino un engañamuchacho. La agenda franca va por otro lado. Yo sé que la política también es finta, pero ahora se trata de que el gobierno ponga las reales agendas.
Por ejemplo, en educación se puede lanzar un paquete de iniciativas con relación a lo que ha propuesto la ministra de Educación, de cerrar la brecha con relación a la infancia y a la educación inicial. Es un tremendo paquete muy importante.
En relación con la política antinarcóticos, fundamental para la seguridad del país, se debe tener una política nacional clara, que también tiene que ser multilateral por supuesto. En acuerdo con países de la región y también en discusión con los Estados Unidos. Pero tiene que haber una iniciativa nacional, y la política antinarcóticos significa lucha contra los insumos químicos, el tema de la erradicación, el tema del blanqueo.
O cómo van a ser más eficaces en las relaciones entre el gobierno central y los gobiernos regionales y locales, o cuánto va a subir la inversión en Juntos, o en Petroperu y demás empresas estatales. Qué iniciativas se pretenden adoptar al respecto.
Hay posibilidades de que el gobierno coloque puntos de debate. 

-Y para eso pueden ser útiles los medios estales como El Peruano o Canal 7.
-Los medios estatales tienen que ser verdaderamente medios públicos. No pueden ser órganos del gobierno.

-Pero pueden servir para abrir el debate de las ideas.
-No me cabe ninguna duda. Pero estos órganos que son financiados por todos no pueden hacer autobombo del gobierno. Eso lo han hecho con el gobierno anterior. De lo que se trata es que estos órganos sean del Estado, o más preciso, órganos públicos. Hay ejemplos, el caso más paradigmático es el de la BBC de Londres. No digo que tenga que ser igual que la BBC, pero hay ejemplos en Chile también. Es el caso de su televisión estatal. La televisión española de igual modo, sus noticieros tienen alta credibilidad.
Sin tanta sangre como en otros canales, deben ser espacios públicos y no instrumentos de campaña propagandística del gobierno porque pierden su propia credibilidad. Canal 7 ha tenido algunos buenos momentos. 

-Pasando a la sociedad, ¿cómo ve los conflictos sociales?
-Según el último informe de la Defensoría del Pueblo, los conflictos han bajado como un 10 por ciento, pero siguen siendo principalmente de carácter socioambiental. Los conflictos más duros que va a tener Humala, son los que ya se han dado, los de carácter socioambiental en relación con la industria extractiva en particular minería.
Ahí se plantea el tema de la Ley de Consulta, que la gente va a comenzar a aplicar de hecho y creo que se buscará hacerla extensiva no solamente a las zonas de población originaria, sino van a querer que se aplique en zonas en general, en zonas donde no hay población originaria como Moquegua por ejemplo.
Conflictos sociales van a haber, es inevitable que se den en un país como el Perú, con tanta desigualdad y pobreza. El tema es que el gobierno sea capaz de anticiparse. Yo creo que eso es clave.
Tener capacidad de diálogo, hablar claro, y dar señales de que no siempre se pone del lado del empresario y de la inversión, sino que el gobierno representa a un Estado que quiere se regulador, incluyendo de los conflictos. Si comienza a dar señales de que quiere llevar adelante las consultas ahí donde son necesarias, no anula el conflicto pero se pone en situación de poder administrarlo, de tener capacidad de canalizarlo y de abrir también posibilidades de diálogo, porque uno de los grandes problemas de los conflictos más graves, es cuando el diálogo se ha roto. El caso extremo fue Bagua.
Este gobierno va a tener que navegar contra un sentimiento antiminero que se ha instalado en sectores muy importantes de la población peruana, y eso es delicado porque el Perú es un país minero, si bien tiene que saber darle el mayor valor agregado a su minería, respetar el medio ambiente, subir los estándares, fiscalizar, pero explotación minera va a haber y tiene que seguir habiendo. El gobierno de Alan dejó una herencia - también el gobierno de Toledo en menor medida - que deriva de su propuesta del Perro del Hortelano, en la que se percibe al Estado siempre al lado de los inversionistas. Y eso, el actual gobierno debe saber trabajarlo desde ahora para logra viabilidad social de los principales proyectos y no encontrar una resistencia social que lo obligue a endurecer su política y quizá ahí a desplazarse a posiciones autoritarias para poder sacar adelante los proyectos. Estos meses son fundamentales porque se está demarcando la cancha.

-Y sobre el Congreso, ¿qué opina de la gestión de Daniel Abugattas?
-Yo rescato una preocupación del Presidente del Congreso, que es abrir el Parlamento más hacia la población, o sea que el Congreso tenga un vínculo mayor con la población, que consolide una instancia representativa. Eso me parece muy importante y positivo. Creo que es el camino que debe continuar como orientación. Quizá hay que buscar las iniciativas más adecuadas.

-¿Qué piensa que hay detrás de la campaña mediática contra Ricardo Soberón? 
-Yo creo que Ricardo Soberón pudo cometer el error de adelantar lo de la suspensión de la erradicación pero fue más un error de manejo político. Lo que yo sí creo es que tiene razón para revisar la política antinarcóticos en el Perú, porque yo no sé qué ejemplo de éxito y de gran política puede ser, cuando el Perú es el principal exportador de cocaína del mundo. La política que se ha implementado hasta ahora es un fracaso.

-Los medios que hicieron campaña contra Soberón defienden esa política.
-Más que defender esa política lo que han hecho es atacar un eslabón débil de este gobierno. Creo que esa es la razón.