domingo, 30 de octubre de 2011

Para salir de la crisis hay que trabajar menos


Carlos Tovar, el genial “Carlín”, marxista confeso apenas camuflado como brillante caricaturista, quien nos deleita diariamente con su fino humor político, es el impulsor en el Perú de la jornada laboral de las 4 horas, polémica propuesta que encierra toda una concepción de La Libertad del ser humano y su relación con la producción, el capital y la tecnología en tiempos de crisis global. 

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-¿Cuál es el principal problema que a su modo de ver nos ha traído la crisis global?
-Los problemas visibles son muchos: crisis financiera, desempleo, entre otros y los problemas que a su vez éstos acarrean: pobreza, violencia, protesta social, etc. Pero detrás de todo este desastre mundial hay una buena noticia: existe una sola causa de estos problemas y podemos empezar a explicarla partiendo de la disparidad que se produce entre la productividad y el tiempo de trabajo, que es la gran paradoja que vivimos en la actualidad.
Y que curiosamente tiende a pasar desapercibida por toda la gente, porque la productividad es algo que no estamos acostumbrados a medir. No medimos siquiera nuestra propia productividad.
Si lo hiciéramos notaríamos que en los últimos treinta años nuestra productividad por lo menos se ha duplicado como resultado de la revolución de la técnica y la informática.
Y si miramos los últimos cien años, veremos que nuestra productividad se ha multiplicado por cinco o por seis.
Siendo que hace más de noventa años que se establecieron las ocho horas de trabajo, existe hoy una gran brecha que se ha generando y va creciendo porque ahora en lugar de reducir el tiempo de trabajo, estamos trabajando más horas.

-¿Esta brecha es la que genera o promueve el desempleo?
-Lo único que sensatamente podríamos esperar de una revolución tecnológica es trabajar menos. Como dice Galeano: “para que sirven las máquinas si no es para trabajar menos”. Sin embargo, el capitalismo está haciendo lo contrario a lo que debería hacerse, está en una espiral suicida aumentando el trabajo de la gente y ello ocasiona una serie de problemas en cadena. El más inmediato es el mantenimiento del desempleo, porque al trabajar en exceso, se desplaza a otros trabajadores dejándolos fuera del mercado de trabajo.

-¿Nos está diciendo que la salida a la crisis del empleo y la pobreza que eso genera en el mundo, es trabajar menos?
-Claro, porque el pleno empleo significa la desaparición de la pobreza. Y reducir la jornada de trabajo haría que de manera inmediata se multipliquen los puestos de trabajo y sin los costos y complicaciones que traen los programas sociales que se aplican en todo el mundo para ayudar a la gente que es pobre porque no tiene un puesto de trabajo.

-Pero eso no es inmediato, ¿acaso no requiere masificar la calificación y tecnología en todo el mundo para generar trabajadores más productivos?
-No. En realidad es la jornada de trabajo la que se tiene que establecer a nivel mundial. Yo no se porque estamos discutiendo ahora cosas que en 1919 eran perfectamente claras para la gente. Hemos retrocedido en términos de conocimiento. ¿Por qué pensamos que la jornada de trabajo tiene que ser diferente según la productividad de las personas?
La jornada de trabajo que debe ser mundial, se establece sobre el estándar de un promedio mundial de productividad. Así fue como se establecieron las ocho horas de trabajo. Y si fuera de acuerdo a tu pregunta no hubiera habido jamás las ocho horas.

-¿Me sigo preguntando por qué se debe establecer una jornada universal de trabajo?
-Porque esa es la base para que hay competencia leal. Si en un lugar se ponen a trabajar ocho horas y en otro doce, se estimula una carrera hacia el fondo, como se dice en inglés “race to the botton”, siguiendo la lógica de que como tú eres más productivo que yo, entonces yo tengo que trabajar más. Y así se busca capitalizar el mercado mundial. No sobre la base de un esfuerzo de progreso tecnológico, sino sobre la base de lo que acá llamamos el “cholo barato”. Eso se aplica en todo el mundo. Entonces, ese criterio de que cada uno debe trabajar de acuerdo a su productividad echa por tierra todos los principios de la competencia y crea el desorden que vivimos hoy. Estamos yendo a jornadas más largas, se está instalando en el mundo las jornadas de doce horas.
Los Tigres del Asia que comenzaron a trabajar más de diez horas, y debido a ello los trabajadores europeos se vieron afectados, porque empezaron a ser presionados por sus empresas, las mismas que se deslocalizaron y se mudaron al Asia. Fueron presionados a trabajar más horas y eso también se produjo en América Latina cuando vinieron con la cantaleta de que hay que flexibilizar el mercado de trabajo.

-Entonces es mentira eso de que los países que trabajan más, lo hacen porque su cultura de trabajo lo determina…
-La cultura de trabajo es capitalista, porque en el Medioevo se trabajaba mucho menos que ahora en el capitalismo. El capitalismo, que tiene otras virtudes como el desarrollo las fuerzas productivas por ejemplo, es incapaz de reducir el tiempo de trabajo de los seres humanos, tiende a hacer lo contrario, tiende a prolongarlo. Entonces, tenemos que reducir la jornada los ciudadanos con un movimiento. De la misma forma como se llegó a las ocho horas, con una cadena de luchas sindicales que se extendió rápidamente por todo el mundo.

-El movimiento de los indignados debería incorporar como bandera de lucha…
-Sí, y ojalá lo hiciera. Yo mando correos a donde puedo y trato de colocar esto en votaciones en la red, pero no se ve todavía, porque esto tendría que surgir del movimiento sindical que está más en el entendimiento del trabajo, y no del sector de los desempleados que están un poco en el aire.

-Para centrarnos más en su propuesta de reducir la jornada de trabajo a 4 horas: además del pleno empleo y con ello la reducción de la pobreza, ¿qué otras ventajas ha estimado?
-Otros de los efectos positivos se centra en la estabilización de la economía, porque los grandes economistas como Nadal, Stiglitz y otros, han determinado que el centro de la crisis global es una baja de la demanda agregada, lo que trae serios problemas de consumo.

-¿Se refiere a los bajos ingresos de los trabajadores?
-Lo que trataron de hacer en Estados Unidos fue incentivar el consumo mediante las tarjetas de crédito, luego con las hipotecas y ello nos llevó a la espiral de burbujas que vienen reventando. Reduciendo la jornada de trabajo, se incorporan más trabajadores y eso incentiva el crecimiento de la demanda agregada. La propuesta de la jornada de 4 horas da en el corazón del diagnóstico de la crisis financiera.
Pero hay otra razón más de fondo por la cual, reducir la jornada de trabajo estabiliza la economía. Pero es más difícil de percibir. Me refiero a la caída de la tasa de ganancia.

-¿Puede detallar la relación entre la caída de la tasa de ganancia y el trabajo humano?
-Marx diagnosticó en su obra “El Capital”, que cuando el capital incorpora más tecnología y menos trabajo humano en la producción, provoca la caída de la tasa de ganancia. Lo cual es un problema de valor, porque cuando hay menos participación de trabajo humano, el capital produce menor valor, ya que el valor nuevo siempre proviene del factor trabajo. Si incorporamos menos trabajo humano, incorporamos menos valor y por tanto se produce menos ganancia. Esta caída es la que empuja al capitalismo a hacer todo lo que está haciendo ahora, a buscar ganancia en la especulación financiera.

-Entonces, disminuyendo la jornada de trabajo, se contratan más trabajadores y ello aumenta la tasa de ganancia… ¿Eso lo dijo Marx?
-Ese es mi aporte, porque Marx enunció perfectamente las causas de la caída de la tasa de ganancia, pero yo voy un paso adelante y señalo que esto se puede revertir con la reducción de jornada de trabajo, simplemente manteniendo la misma proporción entre el trabajo humano y la parte material de la producción. Reducimos el tiempo de trabajo y no despedimos gente, sino hacemos que la gente trabaje menos horas pero todos seguimos trabajando. Entraríamos a un estado de estabilidad económica.
La caída de la tasa de ganancia hace que el capital busque desesperadamente sectores donde obtenerla más fácilmente y uno de ellos es la minería. Hay un crecimiento del mercado de los metales, cuyos precios se fijan por la especulación. Pero al reducir la jornada de trabajo reducimos la causa que empuja al capital a buscar desesperadamente ganancias en la especulación financiera.

-Hemos hablado de pleno empleo, eliminación de la pobreza y estabilización económica, ¿hay algún otro efecto de reducir la jornada de trabajo?
-La ventaja mas importante es la obtención del tiempo libre para los seres humanos porque significaría un cambio en la filosofía de vida, una nueva calidad de vida. Que vivamos yo no para trabajar, sino que vivamos para ser seres humanos libres. Que destinemos al trabajo una parte cada vez menor de nuestra jornada, a lo cual tenemos perfecto derecho porque justamente esta maravillosa revolución de la tecnología que es producto del esfuerzo de los seres humanos durante siglos, nos permite hacer eso.
Significaría un cambio en la historia de la humanidad. Entraríamos a una nueva era y recién tendríamos que empezar a imaginarnos como podría ser nuestra vida dejando de ser esclavos, a lo cual mucha gente se resiste porque hemos sido educados en la cultura de que trabajar es la forma de realizarnos, y la gente, cuando le dicen que ya no va a trabajar tanto se siente perdida. Es lo mismo que pensaba el esclavo de las plantaciones de algodón en Estados Unidos, cuando luego de la guerra civil vinieron los del norte y les dijeron: “eres libre”. Ellos reaccionaron diciendo: “no quiero ser libre, cómo yo voy a ser libre”; mas aún los esclavos que trabajaban en el servicio doméstico y estaban perfectamente identificados con los amos.

-El modelo de ahora es ser esclavos con tarjeta de oro…
- Sí. El tener tiempo libre no significa que estemos perdidos, sino que en ese tiempo podemos hacer lo que nos de la gana: escribir, pintar, hacer música, hacer deporte, estar con la familia y los amigos que cada vez lo hacemos menos, porque consideramos que una maravillosa virtud en esta locura en la que hemos caído y que se propaga como una virtud y como modelo en la televisión, es gente que trabaja 16 horas. Eso se ve como un éxito. Pero yo creo que eso es un fracaso en el desarrollo del ser humano.
Tenemos que imaginar un mundo en el que empezamos a trabajar 4 horas, luego 3 horas y luego 2 horas.

-¿Y el ingreso para el trabajador?
-Se trata de reducir la jornada ganando lo mismo si no, no tendría ningún sentido.

-¿Pero como una empresa puede tener la capacidad de contratar dos trabajadores de 4 horas pagando a cada uno lo que ahora paga por tiempo completo?
-Muy sencillo, los nuevos salarios son más plata que entra en el mercado para comprar más productos de esa empresa; como de todas las empresas. Esa es la preocupación de todos los que me preguntan por la propuesta. Y lo que yo digo es que la jornada ya se redujo en el siglo XIX desde 16 horas; primero a 12, luego a 10 y en 1919 se llegó a trabajar ocho horas, y en ninguno de esos casos se produjo crisis en las empresas, al contrario se produjo prosperidad y eso está documentado. Está demostrado por la evidencia histórica y empírica que reducir la jornada no provoca crisis. Que las empresas contraten mas gente no es perjudicial, es beneficioso.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El enemigo es la desigualdad

Directa, incansable y luchadora de larga data, la Ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Aida García Naranjo o simplemente “Mocha”, como la llaman sus compañeros y amigos, habla claro sobre la situación de la mujer peruana y las brechas de género que urge cerrar. 

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Con la inminente creación del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), ¿cómo va a quedar el actual el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes)?
-En términos legales, luego de la aprobación formal del Midis en el Congreso de la República, el Mimdes tiene un plazo para su reingeniería. Pero quizá la pregunta debería ser si tiene sentido el Mimdes.
En términos de política pública, la inclusión requiere la equidad de género. Se puede tener menos pobres pero seguir teniendo brechas de inequidad, porque solo la lucha contra la pobreza no necesariamente resuelve la lucha por la equidad de género.

-Entonces, ¿qué se requiere para una inclusión integral?
-Además de incluir a las mayorías en los beneficios del desarrollo, vamos a cerrar las brechas de inequidad de género. Una política pública de equidad de género contribuirá a reducir la desigualdad en todas sus dimensiones.

-¿Qué cuestiones evidencian esa brecha de inequidad de género?
-Son muchas. Por ejemplo, la inequidad en el acceso al poder político. A pesar de que tenemos una cuota de género, ninguno de los 25 gobiernos regionales es gobernado por una mujer. En los gobiernos de las 195 provincias, solo un 2 por ciento son alcaldesas. Y a nivel distrital, igual. De los 1,836 municipios distritales, solo un 2 por ciento son gobernados por mujeres.
Es decir, el poder político sigue siendo masculino, lo que implica medidas afirmativas para modificar esta situación. Y éstas solo se pueden dar desde un ministerio que ponga en el centro el enfoque por la equidad de género y el cierre de esa brecha.

-¿Qué se requería concretamente?
-La actual Ley de Cuotas, que es del 30 por ciento y que busca revertir la brecha de inequidad política, no está dando los resultados suficientes; porque ese 30 por ciento se coloca en la cola, en el tercio inferior de las listas. Ello requiere un cambio impulsado desde el rol rector del Mimdes.
En primer lugar, la alternancia en las listas de postulación: hombre–mujer–hombre–mujer. Y en segundo lugar, una cuota paritaria 50–50, como está compuesta la población. Ello implicará que, en esas listas cerradas y bloqueadas, los que ingresen al gobierno, sean mitad varones y mitad mujeres.

-Pero la participación de la mujer en política ha crecido. Hemos tenido presidentas del Congreso, ministras de Trabajo, ministra de Economía, ministras de la Producción, etc. Muchos altos cargos han sido ocupados por mujeres en los últimos años, pero eso no ha significado por ejemplo, la mejora en las condiciones de trabajo de las mujeres en el sector agroindustrial…
-Es que no basta con ser mujer, porque ser mujer no es equivalente a tener equidad de género, ni a representar los intereses prácticos ni estratégicos de género de las mujeres. No es el mujerismo lo que buscamos resolver, ni una identidad sexual. Buscamos una representación de los intereses de género. Las menciones que haces no representaron esos intereses.
Pero eso no significa que no tengan que estar esas mujeres en los cargos públicos, porque los varones que están en ellos, igual no resuelven las inequidades de género.
La brecha de inequidad tiene que ver con que estamos en el siglo XXI y son más las analfabetas que los analfabetos. De cada cuatro analfabetos tres son mujeres. Ahí tenemos una brecha de inequidad. Si esto se lleva a la secundaria, son más los niños que salen de la secundaria que las niñas. También tenemos brechas en materia profesional. Por el mismo empleo, a las trabajadoras de agroexportación en el norte, se les paga menos que a los varones; a las campesinas, se les paga la mitad que a los campesinos, o no se les paga. A las jornaleras en Arequipa, se les paga dos tercios de lo que se le paga a un jornalero.
Tiene que haber un enfoque explícito que busque cerrar las brechas de inequidad de género. No solo hay que acabar con la pobreza, sino cambiar el sistema sexo–género, en el cual cuando un hombre y una mujer que dejaron de ser pobres, uno tiene la posición de dominante y la otra tiene la posición de subordinada.

-Entonces, está justificada la existencia de un Ministerio de la Mujer…
-Está justificada la existencia de un ministerio de la mujer y la igualdad, porque al suponer que solamente trabajamos con la mujer estamos segmentando a la población. La equidad de género es una categoría interrelacional, tiene que ver con la brecha entre hombres y mujeres. No es una categoría absoluta separada, y este enfoque es transversal a todos y cada uno de los sectores.
Ello implica consensos en cada sector. En el empleo nuevo que va a generar PerúProduce, PerúJoven y el conjunto de los cuatro programas que van a generar 500 mil puestos de trabajo, se incorpora a las mujeres porque hoy en día representamos más del 40 por ciento de la población económicamente activa.
No podemos tener un enfoque de empleo para los varones y de asistencia social para las mujeres. Si queremos retirar progresivamente a las mujeres del trabajo de alimentación popular vinculado a la subsistencia de hogares en extrema pobreza, las tenemos que incorporar al empleo, y vía éste a la demanda activa.
Ello implica discutir efectivamente una cuota de genero en función a la población económicamente activa; una cuota de género en función a la Ley de Igualdad de Oportunidades; y una cuota de género en función al 30 por ciento que hoy día tenemos como medida afirmativa en municipios, regiones y Parlamento. Los inspectores laborales deben verificar y supervisar que por el mismo empleo se pague el mismo salario a los hombres y las mujeres.

-¿Y está encontrando receptividad en el gabinete, y en este caso en el ministro de Trabajo?
-Claro que sí, yo estoy muy contenta en el gabinete porque he encontrado total receptividad. Hemos podido incorporar asuntos de género en el conjunto de las normas. En el caso del sector trabajo, todas las normas que han salido de los nuevos programas, incluyen formalmente a las mujeres y el enfoque de la equidad. No solo como lenguaje inclusivo, sino como metas de incorporación al empleo y al salario, en igualdad de oportunidades.
Esto se ha logrado con el conjunto de intervenciones de todos los sectores. En el grupo multisectorial creado de seguridad ciudadana, se ha incorporado al Mimdes, porque si bien el tema de la seguridad se ve muchas veces como un asunto masculino, el sujeto central que es mayoritariamente violentado es la mujer.
De 95 mil casos de inseguridad ciudadana, 85 mil son víctimas femeninas. Y en general, por encima del 95 por ciento, el victimario ha sido varón. Esto lleva a incorporar una dimensión de género en el trabajo de seguridad ciudadana. Y así lo ha entendido el Ministro del Interior.
En el sector Defensa, hemos respaldado a la cadete Jackeline, que dio a la luz siendo estudiante de una de las escuelas militares. Tenemos claro que un reglamento que es contario a la Constitución y que excluye a las mujeres tiene que ser modificado.
Ahora bien, el presidente Humala no quiere que el gabinete tenga exclusivamente un carácter normativo, sino que cada sector discuta el centro de su política pública y sus metas para el quinquenio. Esto dará la gran oportunidad para impulsar el rol que queremos cumplir: transversalizar la equidad de género en los 17 sectores. Y que se pueda aprobar como una política pública del Estado peruano y no una política pública que solo se aplica en el Mimdes.

-Pero, para lograr esta transversalidad, ¿se requiere un ministerio?, porque algunos dicen que con un instituto basta.
-Los países tienen diferentes formas de la arquitectura del Ejecutivo. Yo respeto la opinión de quien dice que bastaría con un instituto o con otra instancia. Pero, la realidad es que las mujeres de este país conquistaron un organismo de rango superior. Es decir, en igualdad de condiciones en su negociación en el Estado. Restarle autoridad, peso, autonomía y rectoría, sería invisibilizar un enfoque que resulta necesario para un Estado moderno y equitativo.

-Cuando entre en funcionamiento el Midis, ¿cómo va a quedar la estructura del Mimdes? ¿Van a conservar solo el viceministerio de la mujer?
-Desde nuestra lógica, incluiremos dos viceministerios, porque lo que sale del Mimdes al Midis, son dos programas productivos y el programa de transferencia monetaria Pensión 65. También salen dos órganos, el Pronaa y Foncodes. 
Creo que no podemos fundir en la denominación cerrada de solo mujer, al conjunto de la población social que atiende el Mimdes. Nosotros atendemos a niños, niñas, adolescentes, desplazados, personas con discapacidad y adultos mayores. Toda esta población con diferencias etarias, no puede ingresar en la categoría exclusivamente de mujer, porque ellos también buscan equidad de género.

-Entonces, se debería llamar el Ministerio de la equidad de género…
-Se podría llamar de muchas maneras: el ministerio de la población, o el ministerio de la mujer y la población, o el ministerio de la mujer y la igualdad, o de la mujer y la equidad. En fin, podría tener muchas denominaciones, pero creo que el centro es que entendamos el enfoque.

-Y en el tema de la intervención del Estado en materia social, ¿no cree que es mejor que Pensión 65, Samu, Cunamás, Beca 18 se ejecuten desde sus sectores respectivos, por ejemplo Pensión 65 desde la Oficina Nacional Previsional (ONP)?
-Yo considero que era necesario reordenar la autoridad social del Estado. Desde mi punto de vista la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS) no estaba cumpliendo esa función. Entonces, sí creo en una instancia de la coordinación del desarrollo social, una autoridad social que ordene la política social.

-Y en ese sentido, ¿cómo está viendo el proceso de construcción del Midis? 
-Creo que está haciendo un trabajo serio de construcción y de definición clara de la naturaleza de la inclusión. Es un proceso surgido de programas muy concretos, de propuestas muy concretas, y ha empezado su construcción a partir de lo ofrecido en el marco de la campaña.

DRAMA ESTRUCTURAL
La desgracia de Cajamarca
-Esta semana, hemos conocido la desgracia de la muerte de tres niños en un caserío en Cajamarca por intoxicación al momento de injerir alimentos contaminados con pesticida. Usted ha dado respuesta inmediata, pero al margen de ello ¿Qué sensación le queda? 
-Me queda claro que las madres no pueden ser solamente repartidoras de alimentos. Pero tiene que seguir habiendo inversión social y económica en la capacitación de las madres y organizaciones sociales en módulos educativos de manipulación de alimentos. Esta es una labor del Estado, pero los fondos han sido reducidos en los últimos años. Además, este caso pone en el centro de la noticia la pobreza extrema en la que viven muchos caseríos en donde se depende casi totalmente de alimentos donados.
Estamos ante un drama que es más estructural: carencia de agua, carencia de más postas de salud, carencia de servicios de urgencia y por ello es tan pertinente el Sistema de Atención Médica de Urgencia (Samu).
Esta situación tan dramática, y que es tan evidente en nuestro país, nos sirve de hecho emblemático, para que la política también sea entendida como un sentimiento. Tenemos que seguir teniendo una emoción social que nos lleve a resolver las condiciones de calidad de vida del último ciudadano y ciudadana peruana.
Necesitamos un Estado que crezca de pies, para que se acerque a la gente, para que camine hacia la gente. Con brazos más largos, para que llegue a todos lados, y abrace a la población y la acoja.
Felizmente, en ese camino estamos. Las medidas de estos dos meses han sido importantes. Con dificultades pero con muchos aciertos se ha ido avanzando en una serie de compromisos. Seguiremos avanzando en el inicio de este cambio. Siento que hay un embalse gigantesco, un embalse histórico, un embalse desde la colonia y desde toda la república que no es posible atender en un quinquenio. No es posible resolverlo en cinco años, pero sí es posible empezar a resolverlo. Y eso estamos haciendo.

POSICIÓN DE PRINCIPIOS
Aborto sólo por excepción
-Un sector conservador de la sociedad ha señalado que el Mimdes se ha llenado de feministas pro aborto, ¿qué les diría?
-No estamos a favor del aborto. Y esa es una posición que se ha fijado en todo momento. Estamos a favor de que se cumplan las leyes que permiten situaciones de excepción como el caso del aborto terapéutico. Según el Colegio Médico y los profesionales médicos de este país, reduciría notablemente la mortalidad materna. El Perú ocupa el cuarto lugar en mortalidad materna luego de Haití, Honduras y Bolivia. Estas cifras sociales no son concordantes con las cifras de crecimiento económico. Si nosotros pretendemos desarrollo y calidad de vida tenemos que evitar la muerte.
Igualmente, estoy a favor de un país plural y diverso. La Constitución no permite exclusiones por razones de género, de orientación sexual, de raza, de origen, de etnia, de clase social, y por lo tanto, queremos afirmar un Estado de derecho crecientemente más democrático, más incluyente y más equitativo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Llegó el cambio a la política pesquera

Burneo prioriza  la seguridad alimentaria y la pesca artesanal.
El ministro de la Producción, Kurt Burneo, denunció una serie de irregularidades en el subsector pesquería dejadas por el gobierno anterior. Destapó un panorama de multas que no son cobradas, expedientes que se pierden y funcionarios que se han hecho humo. En esta entrevista, a tiempo de anunciar una exhaustiva investigación y acciones correctivas, propone un cambio en la política pesquera.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Próximo a cumplir dos meses como Ministro de la Producción, ¿cuál es su evaluación del sector Pesquería?
-Lo que hemos hecho en estos 45 días de gestión es, en primer lugar, desarrollar los planteamientos de política para el sector Pesquería que van a ser debidamente presentados en los próximos días a la Comisión de Producción del congreso, pero que en líneas generales van a estar mucho más orientados al consumo humano directo, a diferencia de lo que ha venido sucediendo en los últimos años, en los que el énfasis ha estado en el consumo humano indirecto, esto es, la pesca para ser convertida en harina de pescado.
Otro elemento importante de la política del sector pesquero, será tener un cuidado especial del lado más débil del eslabón de la cadena productiva. Estoy hablando de los pescadores artesanales. Es fundamental mirar sus condiciones de trabajo. Son personas informales que no tienen derecho a prestaciones de salud ni mucho menos derecho a pensiones. Se necesita buscar esquemas para mejorar su trabajo.

-¿Por qué el énfasis en el consumo humano directo?
-Porque es funcional a una estrategia de seguridad alimentaria que es una condición fundamental si queremos hablar de inclusión social. El actual consumo per cápita de pescado es de 22.1 kilos por año. Obviamente, es un nivel bastante bajo en comparación con la potencialidad de oferta que tiene nuestro mar en términos de cantidad y variedad de especies.
Vamos a enfatizar el consumo humano directo no solamente ampliando la disposición de oferta de proteínas de bajo costo basado en recursos marinos, sino adicionalmente, ampliando la variedad. Por ejemplo, el Instituto Tecnológico Pesquero ha desarrollado una serie de variedades de presentación de proteínas basados en recursos marinos como los snacks que se hacen de anchoveta, conservas con distinta presentación e inclusive habría la opción de fabricar chocolates de harina de pescado, lo cual es muy novedoso.
Hace tres semanas lanzamos en una zona populosa del Rimac, la campaña Comer Pescado, que busca inducir el consumo y promover la venta a un precio competitivo, por ejemplo, del Jurel, en este caso a dos soles el kilo, frente a un precio de mercado de alrededor de 5 a 6 soles.
Pero la estrategia del sector pesquero no solamente se basa en el tema de seguridad alimentaria e inducción al consumo, también tiene que ver con mejorar los sistemas de control y vigilancia a fin de evitar la depredación del recurso.

-Y sobre ese tema, ¿cómo ha encontrado esos sistemas de control en el Ministerio?
Los sistemas actuales de vigilancia y control han sido bastante laxos. No se ha hecho control de calidad sobre ellos, y de lo que se trata es de mejorar los sistemas de control y vigilancia con mejores herramientas técnicas. Pero, adicionalmente, nada ganamos si por el lado de los funcionarios no hay probidad en su desempeño, y justamente hemos encontrado una serie de indicios que indicarían que hay situaciones reñidas con la legalidad en el control de las embarcaciones y en el cumplimiento de la normatividad.

-¿El sistema de cuotas en la pesca que creó el anterior gobierno tiene relación con estos problemas de control y supervisión?
-El sistema de cuotas ha sido una forma de ordenar la extracción del recurso a fin de evitar su depredación. El punto de por medio es que nada sacamos con tener normatividad si es que ésta no se cumple. Por ejemplo, al establecerse cuotas por embarcaciones, si se captura por encima de la cuota establecida se está infringiendo la normatividad y la embarcación debe ser multada. Pero de nada sirven las multas si no se pagan. Hemos encontrado multas pendientes de cobro por alrededor de 890 millones de soles, monto que equivale casi al 90% de todo el impuesto a la renta que han pagado las empresas pesqueras en el periodo. 

-¿Por qué no pagan? 
-Hay varios factores, uno de ellos tiene que ver con situaciones irregulares que hemos encontrado. Expedientes que se pierden o expedientes que prescriben. Un último hallazgo es el de 58 expedientes que estaban encarpetados en un cajón, guardados, escondidos a fin de que prescriban los plazos para la ejecución de las sanciones. O funcionarios que no han hecho entrega de cargos sino simplemente han huido, han desaparecido. Hemos encontrado el caso de funcionarios que estaban retirando expedientes originales completos.

-¿Se trata de corrupción menuda o de una operación de grandes grupos pesqueros que tienen operadores en el Ministerio?
-Cuando se hacen los desembarcos de la pesca, hay dos empresas que se encargan del trabajo de hacer la vigilancia, que son la SGS y CERPER, pero cuando uno mira los formatos que deben ser llenados por parte de los inspectores, se observan errores en el llenado del formato. Hay embarcaciones de pesca industrial que no pueden capturar recursos para consumo humano directo, pero si lo hicieran tiene que especificarse el tamaño y el tipo de las especies. Al no hacerse eso, el llenado es incompleto y se anula la acción posterior de sanción.
Otro problema es que las embarcaciones tienen una baliza que emite una señal capturada por el satélite. Muchas veces se emponcha esta baliza, se le pone un cobertor para impedir la emisión de la señal. Las embarcaciones en faenas de pesca están obligadas a reportar su posición cada 60 minutos, cuando se incumple esto, deben ser objeto de sanción, pero reclaman diciendo que el satélite se malogró y aquí (en el Ministerio) los antiguos funcionarios decían que efectivamente el satélite se había malogrado. Con eso se bloqueaba el proceso de sanción.
Asimismo, las empresas, para poder seguir operando, requieren renovar sus licencias o permisos de pesca, y para ello no deben tener procesos administrativos pendientes. Entonces, si tenían un proceso pendiente desistían del reclamo de la multa, aceptaban la multa, y se les renovaba el permiso de pesca. Una vez que se le daba el permiso de pesca, anulaban el desistimiento y volvía todo a fojas cero, continuaba el reclamo contra la multa, pero ya con la licencia y funcionando. 

-¿Y qué va a hacer el Ministerio ante tanta irregularidad encontrada?
-La nueva procuradora del Ministerio de la Producción, Flor Tamayo, interpondrá las denuncias penales en la Fiscalía contra los que resulten responsables de estas cosas raras que hemos encontrado. Segundo, vamos a modificar el proceso administrativo sancionador en el Ministerio y el Reglamento de Infracciones y Sanciones. En tercer lugar, vamos a proponer un proyecto de ley a fin de modificar la forma de establecer las medidas cautelares, porque lo que ha venido pasando también es que con solo la presentación de una medida cautelar se suspendía el cobro de la multa.
Es más, a través de medidas cautelares, muchos jueces han otorgado licencias y permisos de pesca.
Estamos ante un conjunto de situaciones que deben de ser debidamente investigadas. Y eso que estamos hablando solamente de la Dirección General de Seguimiento, Control y Vigilancia. La otra dirección importante es la de Extracción que otorga licencias y permisos de pesca. Y dado lo que hemos encontrado, vamos a revisar el otorgamiento de licencias y permisos de pesca en los cinco últimos años.

-Y en todo esto, ¿se han identificando grupos pesqueros beneficiados?
-Estamos mirando casos individuales. Hemos identificado a las 10 principales empresas deudoras de una obligación de 414 millones de soles por multas, de los cuales solamente se han pagado tres millones. Tres millones de 414 millones. Ahora este Ministerio sí va a cobrar las multas. Este Ministerio va a cambiar la normatividad de tal manera que existan penalidades.
Un detalle interesante es que el medio ambiente nos preocupa a todos. Sin embargo, no existe normatividad en relación a los parámetros límite o máximos de contaminación para el caso de las empresas conserveras. Lo que sí existe para las harineras y no existe para las conserveras.
Estuvimos en el Puerto de Paita y nos reunimos con pescadores artesanales de la zona. Lo que hemos visto es una criminal actitud de contaminación de la Bahía de Paita. El punto es que esa contaminación es impune. En el caso de las conserveras, si no hay parámetros máximos de los niveles de contaminación, sobre qué se va a sancionar. Nos preguntamos qué pasó en la administración pasada en estos temas que son por demás evidentes. Y cuidado que la contaminación en la zona de Paita hace que los pescadores artesanales que operan en las 5 millas náuticas, empiecen a tener problemas de captura porque cuando se contamina el agua ya no hay pesca. Por eso, exponiendo sus vidas tienen que irse mar adentro -estamos hablando de pequeñas lanchas- tratando de buscar especies que no las tienen en las cinco millas por el tema de la contaminación.

-Esta gestión es más cercana de la pesca artesanal y de la seguridad alimentaria que de la Sociedad Nacional de Pesquería y los grandes grupos pesqueros…
-Es fundamental la inversión del sector empresarial. Inversión privada sí, pero con respeto a la normatividad. Inversión privada sí, pero con respeto a la preservación de los equilibrios ecológicos. Inversión privada sí, pero sin depredación del mar. Inversión privada sí, pero sin corrupción, porque para que haya corruptos tiene que haber corruptores y este es un tema donde seguramente la Sociedad Nacional de Pesquería va a estar de acuerdo con el hecho de sancionar este tipo de ilícitos.
No puede ser posible que por un lado estemos hablando de que continúe el crecimiento económico, que es necesario dar muestra de decencia y de probidad, y hacernos de la vista gorda frente a flagrantes situaciones en las cuales 890 millones de soles en multas no se cobran. Entonces, la pregunta es cuál es el efecto disuasivo de las multas, si estas no se cobran y si hay situaciones de impunidad.
Hay un compromiso fundamental del presidente Ollanta Humala con la lucha contra la corrupción. Entonces, continuaremos con los procesos indagatorios respecto al sector pesquería y al sector MYPE industria. En breve habrá más noticias sobre lo que venimos haciendo. 

-¿Esta nueva orientación en el sector pesquería obedece a una respuesta a la crisis global?
-Por supuesto, porque lo que estamos viendo con la crisis global es una volatilidad de los mercados, y uno de los mercados más volátiles es el mercado de materias primas. La volatilidad se produce en mercados de commodities como trigo y soja, entonces lo que deberíamos de considerar como una suerte de plan de contingencia es reforzar nuestra seguridad alimentaria, y en eso el tema de una mayor ingesta de proteínas basadas en recursos hidrobiológicos es central, porque es un recurso que tenemos en abundancia.
El tema central es hacer que ese recurso llegue a un precio competitivo a las mesas de las familias peruanas. Un atractivo siempre ha sido el precio que tiene la tonelada de harina de pescado. A 1600 dólares la tonelada, la tentación es grande para utilizar pescado, que debería ser dirigido al consumo humano directo, para la quema y convertirlo en harina. El pescador artesanal se ve inducido a vender su pesca a la planta harinera, porque el precio que le pagan es superior al que podría obtener si ese pescado lo destinase para el consumo directo. El sesgo de la política hacia el consumo humano directo pasa definitivamente por mirar canales de comercialización que permitan una mayor disponibilidad del producto hidrobiológico, pero con un precio competitivo que es la manera para llegar a la mesa de los ciudadanos de a pie.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Un gobierno moderado pero firme

Pedraglio tiene una visión de optimismo moderado sobre el gobierno.
Analista ajeno a la derecha y al gobierno, Santiago Pedraglio ofrece en esta entrevista su visión del gobierno, sus fortalezas, debilidades y perspectivas, en una evaluación de las primeras semanas de la administración del presidente Ollanta Humala.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-¿Cómo caracterizaría el periodo que se abre en el Perú con el gobierno de Ollanta Humala?
-El gobierno de Humala se ha constituido moderadamente de centro izquierda, con inclusión de personas como el Ministro de Economía que todos sabemos que es un ortodoxo. Pero en general yo caracterizaría al gabinete como moderadamente de centro izquierda. Y creo que este cambio, que quizá para algunos no es importante, es muy significativo porque durante veinte años, desde el noventa hasta ahora, el Perú ha estado instalado claramente en la derecha. El espectro político ha estado instalado en la derecha. Y en el último gobierno de Alan García, incluso no en el centro derecha sino claramente en la derecha. Entonces que se mueva el eje del espectro político hacia un centro izquierda moderado me parece un avance importante. Las primeras señales que ha dado este proyecto, que todavía está por cuajar, que todavía es muy precario, que todavía no se sabe qué va a pasar de acá a un año o año y medio, pero hablando del hoy y de lo que podemos observar, es un gobierno que quiere cumplir con su compromiso de inclusión social como el aumento de salarios y el impuesto a las sobreganancias que se llama ahora gravamen. 

-A propósito del respaldo del presidente a Ricardo Soberón, ¿cuál es su percepción del nuevo gobierno en términos de firmeza?
-Transcurrido poco más de un mes es poco lo que se puede decir pensando en dos años de plazo, y la razón principal es porque no hay un partido político detrás del gobierno. Hubo un frente electoral con el que se ganó, hoy disuelto, que es Gana Perú y en el que hay diferentes tendencias porque ese frente sigue existiendo. Lo han disuelto pero ese frente es el que está gobernando. No está gobernando solo el Partido Nacionalista. Está gobernando un sector del Partido Nacionalista que está en el parlamento y en diferentes sectores del Estado; está gobernando un sector vinculado a Ciudadanos por el Cambio; está gobernando un sector de la derecha que no era Gana Perú siquiera, como el ministro de Economía. Está gobernando un sector vinculado a militares en situación de retiro muy vinculados a Humala, y gente independiente que cae, que circula y se acerca cuando se inicia un gobierno.
Ese frente es el que está gobernando con una hegemonía de Humala y del vínculo de Humala con Salomón Lerner, quien, junto a Daniel Abugattas, forman las tres cabezas, siendo la de Humala la más importante. Pero eso te indica la orientación moderada de centro izquierda que he mencionado.
A mí me parece que el presidente ha dado señales de firmeza, de persistir, de no arrugar frente a los primeros encontronazos. Desde la constitución misma del gabinete. Su concesión fue que entre el ministro de Economía y que se quede Velarde como presidente del BCR. Es verdad que el ministro de Economía no solo es el ministro de Economía, es toda la burocracia del MEF, que está bastante bien aceitada y que conoce bien todo el teje y maneje del Estado y del sistema. No me cabe ninguna duda.
Pero ha colocado algunos ministros que no son simpáticos para la derecha. Los ha colocado y están ahí. Ha colocado profesionales serios como el ministro de Energía y Minas. En sus viajes, que fueron muy plurales, no tuvo problema en ir a países de diferente color ideológico y creo que sosteniendo a Soberón está dando la señal de que no va a tomar las decisiones de acuerdo a presiones mediáticas.

-Este cambio en el espectro político con un gobierno que usted califica de centro izquierda necesita un instrumento político que lo sostenga. Desde ese punto de vista, ¿cómo ve al Partido Nacionalista y cuál es su impresión sobre la disolución de Gana Perú?
-Esa es una de las precariedades que yo veo en el gobierno, y de las incertidumbres futuras que veo, porque al no haber un partido político medianamente consolidado y al haber disuelto el frente Gana Perú, que en la práctica existe -y creo que debería seguir existiendo- a mí me parece que los problemas podrían saltar en momentos de tensión. No en tensión con los medios sino en momentos de tensión con conflictos sociales; si es que no se alcanzan algunos logros del crecimiento de la economía, si es que se impulsan proyectos extractivos y la consulta previa no funciona como está prevista.
La solidez del gobierno se va a ir dando y reflejando conforme demuestre capacidad para resolver sus crisis, eso me parece clave. Todo gobierno tiene momentos de crisis social, política y económica. Hasta ahora el presidente ha dado señales de poder hacer concesiones. Las que él considera convenientes. Y también parar la mano a los que quieren obligarlo a tomar una decisión.
La precariedad debe manejarse no solo en relación con crisis que se produzcan por fuera, sino me preocupa mucho cómo se manejen las relaciones dentro de lo que es el frente. Creo que es un grave error de Humala, un grave error del gobierno pretender romper el frente que se ha constituido a partir de la campaña electoral.

-¿Piensa que Humala quiere tener una relación directa con las masas?
-Humala requiere una base social medianamente fuerte. No puede llegar a julio del próximo año con 25 por ciento de aprobación, porque su capacidad para poder hacer algunas reformas, de las que quiere hacer, va a ser prácticamente nula. Entonces, como no tiene un partido político y requiere una base social, puede haber una inclinación a políticas clientelistas que le permitan establecer una relación directa con sectores sociales que le den esa base mínima y esos no menos de 45 puntos de aprobación que necesita para tener estabilidad y para poder instalar, promover y decidir determinadas políticas de reformas.

-Sobre la derecha política, ¿está en capacidad de organizar una oposición fuerte?
-Hoy por hoy no, pero sí lo estaría creo yo. Me parece que sería una mixtura de un grupo de medios de comunicación con algunos partidos políticos de derecha que no tiene gran iniciativa. El fujimorismo como partido político es sólido, tiene un 20% de la población que le ha sido fiel, pero hasta ahora su principal bandera ha sido la defensa de Fujimori; entonces, como fuerza política tendría que cambiar mucho para tener más iniciativa. Veo a los medios de comunicación mucho más activos y con mucha más iniciativa para poner la agenda y quizá también un sector del gran empresariado que puede verse incómodo por un gobierno como éste. 

-Precisamente sobre el poder económico, ¿cómo los ve en la defensa de sus intereses?
-Como todo grupo grande juegan a varias cartas. Ningún grupo grande juega a una sola carta. Al mismo tiempo que negocian y pactan determinados acuerdos, también presionan. A veces algunos medios de comunicación aparecen claramente más radicales que los gremios empresariales, más radicalmente opositores, más conservadores. Los gremios empresariales aparecen como más cautos. También veo cautos a los del PPC, dándole un respiro al gobierno. Esperando un espacio. Uno no puede tener una mirada monolítica, como tampoco en el gobierno hay un bloque monolítico, tampoco hay un bloque monolítico en lo que es y lo que podría ser la oposición.

-En respuesta a la ofensiva mediática, ¿cuál debería ser la política de respuesta del gobierno?
-Es clave que el gobierno mantenga el máximo nivel de libertad de expresión y de prensa. Va a depender mucho de la habilidad para las iniciativas políticas que se tomen. También de controlar bien el entorno del presidente. De evitar cosas como las que le pasaron a Toledo con su entorno familiar, de no exponerse.
Ese esquema medio a la francesa, del Premier claramente adelante y el presidente atrás, en el que el Premier tiene el juego de gobierno, y el presidente se aparece atrás creo que preserva a Humala. Lo expone menos.
Eso de que con tanta vehemencia le pedían los medios de comunicación, cuando recién había subido Humala, que declare y no declaró inmediatamente, y no lanzó el nombre de sus ministros hasta pasadas unas semanas, fue bueno porque demarcó su cancha. Es vital que no le pongan la agenda. Y eso depende de la iniciativa, depende de que el gobierno coloque la agenda y sepa colocarla. 

-Esa era un poco la estrategia de García, colocar la agenda…
-Justo pensaba en García cuando contestaba. Pero yo creo que hay formas y formas de colocar la agenda. Yo me acuerdo que García decía: “vamos a poner pena de muerte”, y nos ponía a todos a discutir la pena de muerte cuando sabía que lo de la pena de muerte no se iba a aprobar.
Hay formas marketeras o más psicosociales de poner las agendas, que son falsas agendas. Son fintas de agendas porque la agenda real está por otro lado. Te pueden hacer discutir la pena de muerte cuando esa no es la agenda real sino un engañamuchacho. La agenda franca va por otro lado. Yo sé que la política también es finta, pero ahora se trata de que el gobierno ponga las reales agendas.
Por ejemplo, en educación se puede lanzar un paquete de iniciativas con relación a lo que ha propuesto la ministra de Educación, de cerrar la brecha con relación a la infancia y a la educación inicial. Es un tremendo paquete muy importante.
En relación con la política antinarcóticos, fundamental para la seguridad del país, se debe tener una política nacional clara, que también tiene que ser multilateral por supuesto. En acuerdo con países de la región y también en discusión con los Estados Unidos. Pero tiene que haber una iniciativa nacional, y la política antinarcóticos significa lucha contra los insumos químicos, el tema de la erradicación, el tema del blanqueo.
O cómo van a ser más eficaces en las relaciones entre el gobierno central y los gobiernos regionales y locales, o cuánto va a subir la inversión en Juntos, o en Petroperu y demás empresas estatales. Qué iniciativas se pretenden adoptar al respecto.
Hay posibilidades de que el gobierno coloque puntos de debate. 

-Y para eso pueden ser útiles los medios estales como El Peruano o Canal 7.
-Los medios estatales tienen que ser verdaderamente medios públicos. No pueden ser órganos del gobierno.

-Pero pueden servir para abrir el debate de las ideas.
-No me cabe ninguna duda. Pero estos órganos que son financiados por todos no pueden hacer autobombo del gobierno. Eso lo han hecho con el gobierno anterior. De lo que se trata es que estos órganos sean del Estado, o más preciso, órganos públicos. Hay ejemplos, el caso más paradigmático es el de la BBC de Londres. No digo que tenga que ser igual que la BBC, pero hay ejemplos en Chile también. Es el caso de su televisión estatal. La televisión española de igual modo, sus noticieros tienen alta credibilidad.
Sin tanta sangre como en otros canales, deben ser espacios públicos y no instrumentos de campaña propagandística del gobierno porque pierden su propia credibilidad. Canal 7 ha tenido algunos buenos momentos. 

-Pasando a la sociedad, ¿cómo ve los conflictos sociales?
-Según el último informe de la Defensoría del Pueblo, los conflictos han bajado como un 10 por ciento, pero siguen siendo principalmente de carácter socioambiental. Los conflictos más duros que va a tener Humala, son los que ya se han dado, los de carácter socioambiental en relación con la industria extractiva en particular minería.
Ahí se plantea el tema de la Ley de Consulta, que la gente va a comenzar a aplicar de hecho y creo que se buscará hacerla extensiva no solamente a las zonas de población originaria, sino van a querer que se aplique en zonas en general, en zonas donde no hay población originaria como Moquegua por ejemplo.
Conflictos sociales van a haber, es inevitable que se den en un país como el Perú, con tanta desigualdad y pobreza. El tema es que el gobierno sea capaz de anticiparse. Yo creo que eso es clave.
Tener capacidad de diálogo, hablar claro, y dar señales de que no siempre se pone del lado del empresario y de la inversión, sino que el gobierno representa a un Estado que quiere se regulador, incluyendo de los conflictos. Si comienza a dar señales de que quiere llevar adelante las consultas ahí donde son necesarias, no anula el conflicto pero se pone en situación de poder administrarlo, de tener capacidad de canalizarlo y de abrir también posibilidades de diálogo, porque uno de los grandes problemas de los conflictos más graves, es cuando el diálogo se ha roto. El caso extremo fue Bagua.
Este gobierno va a tener que navegar contra un sentimiento antiminero que se ha instalado en sectores muy importantes de la población peruana, y eso es delicado porque el Perú es un país minero, si bien tiene que saber darle el mayor valor agregado a su minería, respetar el medio ambiente, subir los estándares, fiscalizar, pero explotación minera va a haber y tiene que seguir habiendo. El gobierno de Alan dejó una herencia - también el gobierno de Toledo en menor medida - que deriva de su propuesta del Perro del Hortelano, en la que se percibe al Estado siempre al lado de los inversionistas. Y eso, el actual gobierno debe saber trabajarlo desde ahora para logra viabilidad social de los principales proyectos y no encontrar una resistencia social que lo obligue a endurecer su política y quizá ahí a desplazarse a posiciones autoritarias para poder sacar adelante los proyectos. Estos meses son fundamentales porque se está demarcando la cancha.

-Y sobre el Congreso, ¿qué opina de la gestión de Daniel Abugattas?
-Yo rescato una preocupación del Presidente del Congreso, que es abrir el Parlamento más hacia la población, o sea que el Congreso tenga un vínculo mayor con la población, que consolide una instancia representativa. Eso me parece muy importante y positivo. Creo que es el camino que debe continuar como orientación. Quizá hay que buscar las iniciativas más adecuadas.

-¿Qué piensa que hay detrás de la campaña mediática contra Ricardo Soberón? 
-Yo creo que Ricardo Soberón pudo cometer el error de adelantar lo de la suspensión de la erradicación pero fue más un error de manejo político. Lo que yo sí creo es que tiene razón para revisar la política antinarcóticos en el Perú, porque yo no sé qué ejemplo de éxito y de gran política puede ser, cuando el Perú es el principal exportador de cocaína del mundo. La política que se ha implementado hasta ahora es un fracaso.

-Los medios que hicieron campaña contra Soberón defienden esa política.
-Más que defender esa política lo que han hecho es atacar un eslabón débil de este gobierno. Creo que esa es la razón.

lunes, 8 de agosto de 2011

Hora de articular planes de emergencia

Nos encontramos en una zona sísmica y para nadie es un secreto que Lima no es de las ciudades más seguras para enfrentar un movimiento telúrico de envergadura u otro desastre. El especialista Pedro Ferradas, integrante de Soluciones Prácticas, habla claro sobre la gestión de riesgos en el Perú.

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Después de haber visto los terremotos de Chile, Japón, Haití y haber pasado en el 2007, el de Pisco, ¿estamos preparados para un desastre de tal magnitud?
-No. Existen varios problemas que deben ser tratados de inmediato. Y si bien hay una nueva legislación sobre prevención de riesgos, se tienen que reacomodar las funciones. Ya no es el Instituto de Defensa Civil (Indeci) el organismo rector; sigue teniendo un rol estratégico en relación con la respuesta de desastres pero ahora necesitamos reducir los riesgos. Para ello, existe un nuevo organismo que es el Centro Nacional de Estimación y Prevención de Riesgos de Desastres (Cenepred).

-¿Qué nos enseñó Pisco?
-Que no funciona un sistema de defensa civil extremadamente centralizado, que si bien hizo esfuerzos durante muchos años para promover que las municipalidades tengan un rol importante en la respuesta de desastres; el problema de los gobiernos regionales y locales es que las personas que cumplen estas funciones son cambiadas cada vez que entra una nueva administración, y por ello no están suficientemente preparadas para afrontar un desastre.
Cuando se produjo el terremoto de Pisco, no se tenían claras ni siquiera las responsabilidades y funciones de los gobiernos locales. Es decir, el tema de la preparación, respuesta y reducción de riesgos ha sido un tema marginal, casi decorativo en el caso de los gobiernos locales y regionales. 

-Con la nueva legislación en materia de desastres y la creación del Cenepred, ¿ve un cambio positivo?
-Sí, porque la rectoría la tiene ahora la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), y ello obliga a todos los sectores a alinearse en función de una estrategia y de un sistema de gestión de riesgos totalmente distinto. La novedad es que no solamente se distribuyen responsabilidades en la legislación y en el reglamento, sino que se generan mecanismos para que sea un delito el hecho de que los funcionarios públicos no cumplan con la reducción de riesgos.

-¿Esto ha sido un cambio impulsado por el gobierno anterior?
-Si bien la ley se ha dado durante el gobierno anterior, su creación ha sido posible gracias al esfuerzo de una serie de instituciones como la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza (MCLCP) y ONGs como ITDG, Predes y Caritas.
Esta nueva legislación reconoce la participación de la sociedad civil, y hace que el tema de gestión de riesgos sea obligatorio para todos los sectores. Cada área en cada municipio tiene que tener una política y una estrategia de gestión de riesgos, lo que se denomina procesos de gestión de riesgos.
En lo que no nos han hecho caso es en el énfasis que se debe poner en lo local y lo regional. Se enuncia de forma genérica solamente, pero hay un vacío fuerte. El argumento de los legisladores de ese entonces, fue que para hacer mayores cambios en la Ley de Gestión de Riesgos se requiere cambiar la Ley Orgánica de Municipalidades, y la Ley Orgánica de Gobierno Regionales. Por ello, urge modificar estas leyes a fin de adaptarlas a la nueva visión de la gestión de riesgos.

-Y por el lado de las empresas, ¿cómo evalúa sus planes de emergencia?
-Si bien hay muchas empresas que tienen sus planes de emergencia, no están articulados entre sí. Eso es grave. Por ejemplo los planes de emergencia de SEDAPAL, de las empresas eléctricas y el de Telefónica no están articulados con el plan de la Municipalidad de Lima Metropolitana que es la que debe liderar la respuesta ante una situación de emergencia.
Hace poco el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) hizo un estudio sobre lo que ocurriría en Lima en caso de un terremoto y de un tsunami; una de las cosas que encontraron es que ningún plan va a funcionar porque no se ha tomado en cuenta que deben interactuar entre sí.
Hay dos millones de personas en Lima que no accederían a los servicios de salud porque están ubicados en zonas apartadas. En caso de una emergencia, y peor aún en la noche, tendríamos problemas serios. Urge articular los planes.

-¿Y la Municipalidad está trabajando en eso?
-La Municipalidad ha diseñado con nosotros, una estrategia de gestión de riesgos que busca justamente articular estos componentes, pero hay algunos problemas de autoridad. Por ejemplo, Sedapal no hace caso a la Municipalidad porque es como un territorio aparte. Espero que con la nueva administración de esta empresa pública sean posibles mayores condiciones para el diálogo.

FOCALIZAR LOS OBJETIVOS
Hace falta integrar ubicación de zonas de riesgo en Lima

-¿Qué otros problemas tenemos?
-Hay mucha información sobre las zonas de mayor o menor riesgo, pero esta información no es necesariamente la misma. Tenemos 5 ó 6 mapas de riesgos de Lima Metropolitana, cuando deberíamos tener uno integrado. Sedapal tiene su propio mapa de riesgos; se tiene lo hecho por Pnud; lo hecho por Indeci; y los mapas del Programa de Gestión Territorial del Ministerio de Vivienda entre otros.

-¿Estamos llenos de mapas?
-Estamos llenos de mapas que se diferencian entre sí y ninguno de ellos está sirviendo para algo.

-¿Y qué mapa se debería usar?
-No solo hay duda en que mapa usar, sino en como usarlo. En teoría, todos estos esfuerzos son valiosos y nos ponen adelante en relación con otros países, pero el problema es que no están siendo articulados. Esta es una función que debería ser liderada por la Municipalidad en coordinación con Cenepred.

-¿Y cuál es uno de los principales riesgos que debemos disminuir en Lima?
-Casi todos los desastres, sea terremoto, sequia, inundaciones o huaico, afectan los sistemas de agua y saneamiento y ese es un problema serio. Lo curioso es que Sedapal siempre ha pensado el problema del agua desde el ángulo de incrementar la oferta disponible; cuando sabemos que en Lima se produce el doble del agua por persona, en comparación con muchas ciudades europeas. Lima tiene en promedio el doble de agua que cualquier ciudad importante de España por ejemplo. Lo que ocurre es que se pierde un 30 por ciento aproximadamente. Hay un derroche por falta de medición en muchos barrios residenciales. Se requiere una estrategia para tener un consumo responsable del agua.
Si se enfatiza en educación de la población y seguimiento a las zonas donde hay abuso en el uso del agua, va a haber más agua disponible. Obviamente es necesario corregir también las pérdidas de agua por conexiones ilegales y por mala calidad de las tuberías.
Entonces, tendríamos mayor cantidad de agua para llegar a los asentamientos humanos que no tienen acceso. Ello no necesariamente significa grandes inversiones que probablemente en algún momento hay que hacer. Pero el tema es que cada vez que se habla del tema del agua, se habla del tema de hacer inversiones para aumentar la oferta. 
Si corregimos el derroche del agua estaríamos mejor preparados para responder a una emergencia, pero hay que desarrollar una estrategia integrada de respuesta.

domingo, 18 de abril de 2010

Gobierno no ejerce presión tributaria

Mendoza dice que debemos tener recursos para la nueva crisis.
Waldo Mendoza, exviceministro de Hacienda y quien acertó diciendo que la economía peruana crecería 0%, producto de la crisis internacional, nos da sus impresiones sobre el rumbo de la economía peruana. 

Carlos Alonso Bedoya
Entrevista

-Usted pronosticó un crecimiento económico de 0% en 2009. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei), dio 1.2% como cifra oficial en febrero de este año, pero días después corrigió a 0.9%, ¿tiene observaciones?
-El Inei incorporó más encuestas a la parte de servicios para calcular el Producto Bruto Interno (PBI). Pero esta mejora en la medición de las cuentas nacionales hizo que las cifras del 2009 no sean comparables con las del 2008, pues son dos formas distintas de medir. Cuando yo proyecté el crecimiento cero en octubre del 2008, usé la metodología del 2008. Y según mi colega Bruno Seminario de la Universidad del Pacífico, si el PBI 2009 se hubiera medido con la misma metodología del 2008, el resultado hubiera sido de -1%, es decir me hubiera quedado corto con el pronóstico.

-¿Cuáles son sus pronósticos para la economía peruana? Pero no solo para el 2010, sino para los años siguientes.
-Como efecto de la crisis la tasa de crecimiento de la economía mundial cayó de 3.5% en el 2008, a -1% en el 2009, lo que fue un fuerte choque recesivo que achicó nuestros mercados de exportación. Los precios internacionales de nuestros principales minerales se cayeron 30%, lo que significó otro choque brusco para nuestras cuentas externas y cuentas públicas. Y los créditos de corto plazo que la banca local toma en el exterior se cayeron hacia fines del 2008 y principios del 2009. 
Por el lado interno, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en un principio reaccionó en la dirección contraria. En el último trimestre del año 2008, en lugar de elevar el gasto público, lo reprimió, pues el ministro de ese entonces, Luis Valdivieso, estaba aplicando un paquete antiinflacionario y no reaccionó rápido al cambio de las condiciones internacionales. Igualmente, el Banco Central de Reserva recién bajó la tasa de interés de referencia de manera sustantiva en abril del año 2009, medio año después de que la explosión de la crisis.
Ese conjunto de cosas hizo que una economía que venía creciendo en 10% en el 2008, crezca solamente en 0.9% en el 2009 o -1% según la metodología anterior del Inei.
Pero todos esos factores que provocaron esta parálisis a la que yo llamé el “milagro peruano”, porque nos desaceleramos mucho más rápido para el año 2010, ya no están presentes. Los créditos de corto plazo ya han regresado, los precios internacionales ya han recuperado su nivel precrisis, y la economía internacional crecerá este año por encima del 4%. Los factores externos son diametralmente distintos.
La crisis para nosotros ya se acabó. A pesar de que Grecia y esos países pequeños puedan quebrar, no harán efecto al mundo y lo que nos importa a nosotros es el mundo. Y el hecho de que el MEF y el BCR hayan reaccionado con tanta lentitud, no sirvió para el 2009, pero es perfecto para el 2010. Ahora estamos justo en el punto donde la política monetaria ha adquirido la máxima potencia y el gasto público tiene velocidad de crucero desde el último trimestre del 2009. Por eso no tengo observación sobre las proyecciones oficiales. Fácilmente vamos a crecer 5 ó 6% este año.

-¿Es decir que no vamos a necesitar recursos para un nuevo plan de estímulo?
-La probidad siempre existe, pero la probabilidad de que la crisis internacional reaparezca es de 0.1%. Los países grandes ya han recuperado cierto crecimiento económico. El caso de Rusia, Grecia y España es más anecdótico. Yo diría que para propósitos prácticos, la crisis económica mundial terminó, el choque externo que sufrió la economía peruana terminó siendo transitorio. Lo que ahora hay que discutir es qué hacer en esta nueva etapa de auge que, al parecer, está empezando otra vez.

-¿No le parece que hay una fragilidad fiscal? Hemos tenido varios años de superávit, salvo el año pasado, pero ante la menor reivindicación salarial o de mayor gasto, la respuesta es que no podemos entrar en déficit.
-El sector público tuvo un superávit de 2.5% en el 2008, y un déficit cercano al 2% en el 2009. Es decir, hemos pasado de dos a menos dos. Eso es explicable por la crisis, pues se nos cayó la recaudación y tuvimos que gastar un poco más. Este año ya no hay crisis. En consecuencia deberíamos empezar a reducir ese déficit fiscal y transformarlo rápidamente en un superávit. Este año debiéramos empezar, como no lo hicimos antes, a acumular recursos fiscales para cuando la nueva crisis internacional reaparezca.
Los datos que estoy viendo dan una tendencia de que el gasto público ya está teniendo otra vez velocidad de crucero, como la del primer trimestre del 2008, en donde la inversión pública crecía a ritmos velasquistas. Yo, en ese momento, advertía que la economía podía sobrecalentar. Cuando el sector privado está recuperándose, como parecer ser el caso, el sector público tiene que retirarse, tiene que gastar un poco menos y cobrar más impuestos para acumular recursos.
Tengo la impresión de que no se está pensando ni de lejos en esa posibilidad. Espero equivocarme, pero me parece que el ritmo del gasto público en este primer bimestre se va a mantener durante el año, lo cual sería penoso, pues nos estaríamos privando de esta cosa maravillosa que tienen otros países como Australia o como Chile: acumular fondos fiscales en los buenos tiempos para poderlos usar masivamente en los malos.
No creo que haya una fragilidad fiscal, sino una conducta sana del sector público, porque los gastos permanentes, como son los salarios, deben financiarse con ingresos permanentes, y buena parte del boom que estamos observando ahora, tiene que ver con los extraordinarios precios del cobre, del oro, de la harina de pescado. Son precios que hoy están altos, pero que pueden caerse. Por eso es mejor que en el tema de los salarios nos manejemos con mucho cuidado y sólo incrementarlos cuando estemos seguros que tenemos una fuente de financiamiento sostenible en el tiempo.

-Hace algún tiempo que usted viene alertando del peligro del ingreso masivo de capitales de corto plazo, llamados también “golondrinos”. ¿Por qué nos afectan?
-Esta es una de las enfermedades permanentes de la economía peruana. Recuerdo que en 1997 entraban estos capitales a ritmos impresionantes. Crecían a 40, 50 y 60% anual. Es que el BCR en ese entonces había exonerado del encaje al crédito de corto plazo que los bancos locales tomaban en el exterior. Era súper atractivo traer estos capitales para la banca.
Pero cuando vino la crisis rusa esos capitales se evaporaron en un trimestre y el crédito en dólares se paralizó. Esa es en parte la explicación de la gran crisis que tuvimos a fines de 1998 y 1999, con quiebra de bancos.
Aprendimos la lección por un tiempo. Con la administración del BCR 2002-2006, esos capitales no ingresaron en cifras considerables. El ritmo de crecimiento pasó a ser entre 4 y 8% al año. En cambio, con la nueva administración, desde el 2007 empezaron otra vez a subir. De alrededor de 300 millones de dólares treparon a 3 mil millones de dólares hacia julio del 2008. Con la crisis, esos capitales se fueron. Hacia mayo del 2009 llegaron a 400 millones de dólares, y por eso, al igual que en 1998, el ritmo de crecimiento del crédito bancario en moneda extranjera se paralizó.
De 20 a 25% de crecimiento anual registrado a principios del 2008, la tasa de crecimiento del crédito bancario en dólares llegó a cero hacia fines del 2009. Pero ahora esos créditos de corto plazo han vuelto a subir, y por eso tengo la impresión de que no hemos aprendido la lección. Al ritmo que están subiendo estos capitales de corto plazo, otra vez vamos a tener volúmenes muy parecidos a los que nos llevaron a problemas el año pasado y en 1998.

-¿Nos puede dar un punto a favor y uno en contra de la política fiscal que aplica el gobierno?
-La política macroeconómica en esta administración ha reaccionado con mucha demora ante un evento como fue la crisis internacional. Siempre pongo el ejemplo de China y Australia, países que tienen resultados macroeconómicos como si no hubiera habido crisis económica para ellos. China creció en 10% en el 2008, y 9% en el 2009. No le pasó nada. Australia creció 2.2% en el 2008, y 1.5% en el 2009 y no le pasó nada.
Los australianos decidieron bajar su tasa de interés el 3 de octubre del año 2008, antes de que explote lo de Lehman Brothers, y simultáneamente el MEF australiano empezó a gastar. Y con los chinos es más fácil, porque tiene su sistema financiero dominado por bancos estatales. Tiene un MEF sin las lentitudes que tiene el nuestro.
El punto a favor es que en crisis anteriores reaccionábamos a tiempo pero en la dirección incorrecta. Venía una crisis internacional, subíamos la tasa de interés y bajábamos el gasto público, agravando la recesión. En esta ocasión hemos sido lentos, pero hemos reaccionado en la dirección correcta.

-¿Qué recomendación le daría a la población?
-Creo que las variables financieras van a estar básicamente tranquilas en este año. No veo cambios abruptos en la tasa de interés, ni en el precio del dólar, ni en la inflación, a pesar que el precio del azúcar, por un periodo seguramente corto, se ha elevado. Veo un año de recuperación con más oportunidades que en años anteriores, pero hacia adelante sí veo un gran problema.
Estamos como los chilenos entre 1983 y 1990. Creciendo a tasas espectaculares, bajando la pobreza a ritmos espectaculares, pero ensanchando la distancia entre los más pobres y los más ricos.
Las cifras sugieren que la desigualdad en la distribución de los ingresos se ha ampliado desde 1990. Y un arreglo grande que tiene que hacerse para en ese sentido tiene que ver con subir la presión tributaria.
Sin embargo, la administración del APRA tiene una experiencia impresionante en bajar la presión tributaria. En su primer gobierno, la presión tributaria estaba como en 15% (1985), y cuando terminó en 1990, la presión tributaria llegó a 7%. El gobierno había privatizado el Estado, pues con 7% de presión tributaria qué gasto público puedes hacer.
En este segundo gobierno, recibieron una presión tributaria de 15% también y ahora está como en 14%. Es cierto que hay algo de precios internacionales en esto, pero no han hecho ningún esfuerzo para buscar elevar esa presión.
Me queda muy claro que con 15% de presión tributaria no hay mucho que hacer. La discusión sobre cómo arreglar la distribución del ingreso es una discusión teórica, debemos movemos hacia ritmos más decentes de 17 ó 18%.